Medición del agua en Mendoza: qué pasa con las viviendas nuevas
Mendoza avanza con un plan para instalar medidores en las viviendas, que llevará varios años. Cómo trabajan con las viviendas nuevas en la medición del agua potable.
Lo detuvieron por robar un medidor de agua en el centro.
Mientras el gobierno de Mendoza propone un plan de agua con visión prospectiva que, entre otras cosas, incluye la medición del agua a través de medidores, cabe preguntarse cómo se está trabajando con las viviendas nuevas que -lógicamente- demandarán el servicio de agua potable. El cuestionamiento radica en que para alcanzar la medición del consumo de las más de 600 mil viviendas se requerirán varias décadas, y si a eso se le suman las viviendas nuevas el plazo se incrementa. Por eso, vale indagar si en los requisitos para otorgar factibilidades está presente el de contar un medidor de agua potable.
Hay que tener en cuenta que Mendoza tiene varios operadores del servicio de agua potable: Aysam, que abarca la mayoría de las cuentas; a este se suman la Municipalidad de Maipú, la de Luján de Cuyo (que abarca a gran parte del departamento) y la Municipalidad de Tupungato; que operan cada una por su cuenta el servicio y atienden a algo más de 90 mil usuarios. En estos casos los usuarios abonan una factura fija. Además, hay más de 100 pequeños operadores, conocidos como "de gestión comunitaria": se trata de uniones vecinales y/o cooperativas zonales a cargo del servicio de unas 96 mil cuentas. Estos pequeños operadores tienen un 50% de las cuentas con consumo medido. Se trata de un proceso que inició hace tres años.
Esto como introducción al panorama que se presenta con este plan de medición, que tiene el objetivo es que todos los usuarios mendocinos paguen por lo que realmente consumen.
El trabajo que se plantea inicialmente desde Aysam en conjunto con el Gobierno es instalar 20.000 medidores. Según habían indicado, se empezaría con 500 unidades para lo que será "la prueba inicial", que estaba previsto iniciar en octubre, aunque esto se demorará unos días. "Si funciona bien el nuevo sistema de telemedición seguiremos con los 19.500 restantes, además de incrementar la cantidad de inspectores para concientizar a la gente sobre la necesidad de consumir sólo lo necesario", adelantó el titular de Aysam, Alejandro Gallego, sobre el plan de la empresa de extender el consumo medido.
A un número de 20.000 medidores al año (algo difícil de concretar por los costos), tomaría más de 30 años cubrir las viviendas actuales. Pero si a esto se suman las viviendas nuevas, el plazo se agranda, y exigirá más recursos del Estado.
Y es que actualmente ni Aysam, ni la Municipalidad de Luján de Cuyo, ni la de Tupungato, ni la de Luján exigen que las viviendas en construcción ni las que se construyan a futuro cuenten con este aparato, ya sea financiado en un porcentaje por el prestador y el resto por el propietario, ni el 100% a cargo del propietario o del operador.
En el caso de Aysam, si bien esta atribución de las distribuidoras está prevista en la la Ley 6044, no es puesta en práctica aún, confirmaron desdela empresa. "Medidor de agua no piden, lo que si algunos municipios, como Ciudad o Godoy Cruz, piden la caja de instalación (sin el medidor) que se retira en Aysam. En Maipú se retira en una ferretería y después Aguas Maipú controla". "En algunos barrios privados piden", comentó un arquitecto que se dedica a las factibilidades que fue consultado.
"Cuando se pide el servicio de agua en Aysam, hay que presentar los planos. Ahí cobran el kit de conexión que incluye la caja, el acople y las uniones dobles. Hay que tener todo eso en obra para que pinchen el caño y den el servicio", agregó.
En tanto, desde el Instituto Provincial de la Vivienda, señalaron que "no hay ningún requerimiento específico" respecto a la instalación de medidores para las viviendas nuevas hasta el momento.
En el caso de Maipú, desde el municipio explicaron: "No tenemos consumo medido en Maipú. Solo pedimos kit de conexión sin medidor para futuros medidores".
Por qué medir el consumo
Los antecedentes que maneja el Gobierno marcan que la medición reduciría el consumo entre 15 y 20%, básicamente por dos motivos: la persona está atenta al agua que consume, y puede cambiar sus hábitos, como sucede con la electricidad o el gas.
A esto se suma el resultado que dejó visita de los israelíes que asesorarán a Mendoza en el delineado del plan maestro de manejo del agua para 2030-2050.La percepción de ellos es que en la provincia se derrocha mucha agua y que hay que apostar a la medición para lograr un consumo responsable. Así, de ante mano se sabe cuál será la línea de trabajo que propondrán desde la empresa de aguas que realizará la consultoría: apuntará a un cambio de paradigma sobre el cual se está trabajando.
"El problema no es de tecnología, es de gestión", señaló Diego Berger, el coordinador de Proyectos Especiales Internacionales de la empresa Mekorot. Ésta es la empresa estatal de aguas de Israel, con un rol similar al de Irrigación; que le brindará asesoramiento a Mendoza para delinear el plan maestro para el agua que rija las políticas hídricas por 30 años.
"En Mendoza la gente no sabe cuánto consume y eso es algo básico. Hay que medir, sino no se puede gestionar", advirtió Berger. Así, delineó cuál es la percepción: "Creemos que es un derecho y una obligación que cada persona tenga agua, pero el consumo tiene que ser responsable", destacó.
"El agua tiene que ser utilizada de forma razonable, la gente no le da el valor que le tiene que dar, por eso hay que apuntar a la gestión de la demanda, concientizar de que es un recurso limitado", agregó y sostuvo que debe hacerse un "gran trabajo sobre la percepción pública". "Hay que apuntar a un contrato social que permita avanzar en ese sentido", agregó el representante de Mekorot.
"Cuando hay escasez de agua se quiere traer más agua, cuando lo que hay que hacer es gestionar mejor el agua que hay", agregó Berger.
Según las estimaciones que brindaron desde Irrigación a finales de 2021, cada mendocino -en promedio- consume entre 800 y 1.000 litros diarios para ingesta, higiene y otros usos, como riego. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud una persona requiere de 100 litros de agua al día para satisfacer sus necesidades. Mientras que el promedio en los países europeos es de 125 litros, en Estados Unidos de 100 y en México de 400 litros.
Otro de los puntos es que, según los técnicos de Mekorot, en Mendoza "en agricultura se por cada hectárea se usa entre tres y cuatro veces más la cantidad de agua que se usa en Israel". "Esto que se considera emergencia hoy va a ser lo usual en el futuro y el futuro se viene más complicado que ahora, por eso es necesario optimizar el consumo", agregó Berger.