En un intento por destrabar el tratamiento legislativo, el Gobierno nacional decidió introducir cambios en la Ley de Tierras para asegurar los votos necesarios y avanzar con el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada en el Senado.
La Libertad Avanza propone fijar un tope a la extranjerización y sumar controles. Busca votos clave para retomar la sesión este jueves.
En un intento por destrabar el tratamiento legislativo, el Gobierno nacional decidió introducir cambios en la Ley de Tierras para asegurar los votos necesarios y avanzar con el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada en el Senado.
La principal modificación implica abandonar la idea original de eliminar los límites a la extranjerización de tierras y, en su lugar, establecer un tope del 25% por provincia, una cifra superior al 15% que fija la normativa vigente.
El giro responde a la necesidad de sumar apoyos entre los bloques dialoguistas, en medio de un escenario de fuerte resistencia política y social que puso en duda la viabilidad del proyecto.
El proyecto oficialista había sido cuestionado por plantear una liberalización casi total en la venta de tierras a extranjeros, eliminando restricciones vigentes desde 2011.
Ahora, la nueva redacción establece:
Este cambio representa un giro significativo en la postura del oficialismo, que pasó de promover la apertura total a aceptar restricciones para evitar el fracaso legislativo.
Entre los nuevos puntos incorporados al proyecto también se destaca la implementación de un sistema de “doble conforme”, que exigirá la aprobación tanto del Estado nacional como de la provincia donde se ubique el terreno.
Además, se incluyen limitaciones específicas:
También se establece que el Poder Ejecutivo no podrá delegar las autorizaciones en funcionarios de menor rango, lo que busca reforzar el control político sobre estas operaciones.
Los cambios forman parte de una estrategia del oficialismo para reunir los 37 votos necesarios y retomar la sesión que había quedado en cuarto intermedio el pasado 16 de julio.
La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores propios, a los que suma el respaldo del PRO, pero necesita del acompañamiento de sectores de la UCR y bloques provinciales.
En ese contexto, los apoyos siguen siendo inciertos y dependen en gran medida de cómo impacten las modificaciones anunciadas en los legisladores indecisos.
Incluso, desde el oficialismo estiman que podrían alcanzar entre 38 y 40 votos, aunque reconocen que el escenario sigue abierto.
El proyecto generó un fuerte rechazo de distintos sectores políticos, sociales y ambientales, que advierten sobre una posible afectación a la soberanía territorial.
Entre las voces críticas también se expresó la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien rechazó la extranjerización de tierras y marcó diferencias con el Gobierno.
A su vez, se espera una movilización frente al Congreso el día de la sesión, impulsada por organizaciones que se oponen a la iniciativa bajo consignas como “Argentina no se vende”. En Mendoza, la manifestación se replicará en la puerta de la Legislatura.
La reforma de la Ley de Tierras forma parte de un paquete más amplio dentro del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, que también incluye:
En este marco, el oficialismo apuesta a que las concesiones realizadas permitan destrabar una discusión que ya tuvo varios intentos fallidos, en una semana que será clave para definir el futuro del proyecto en el Senado.


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