Chile está dando una lucha frontal contra las barras bravas del fútbol, aplicando una severa normativa que prohíbe entre otras cosas el ingreso de bombos y lienzos a los estadios, y acabando con los vínculos entre las hinchadas y las dirigencia de los clubes.
Tras una serie de amenazas y actos de violencia en el interior de los principales recintos deportivos del país, el gobierno resolvió endurecer el Plan Estadio Seguro, vigente desde abril del año pasado, con nuevas indicaciones en las que prohibió el ingreso a los estadios de fuegos de artificio, encendedores, palos, bombos, lienzos e instrumentos musicales.
Según la policía, al interior de los inmensos bombos y lienzos que usan las hinchadas para alentar a sus equipos, los barristas escondían bengalas y armas blancas. El jefe del plan, Cristián Barra, dijo que el uso del bombo "incita a la violencia".
La prohibición ha sido acatada en las últimas tres fechas del torneo local y en los duelos de revancha de la Copa Libertadores que se jugaron esta semana en Santiago, donde la tradicional hinchada de Boca -que enfrentó por los octavos de final a la Unión Española- debió dejar sus bombos en casa.
"No estamos en contra de los hinchas, estamos en contra de los violentos. No estamos en contra de los cánticos, estamos en contra de las agresiones verbales. No estamos en contra de bombos y carteles, sino en contra del contenido de ellos", dijo el presidente de la Asociación Nacional de Fútbol (ANFP), Sergio Jadue.
La normativa toca desde las barras de los llamados equipos grandes, como la Garra Blanca del popular Colo Colo o Los de abajo, de la Universidad de Chile, hasta pequeñas agrupaciones como la del club Magallanes y su tradicional Bandita, que reúne a un grupo de hinchas, en su mayoría mayores de 50 años, quienes por décadas han alentado con sus instrumentos musicales a su equipo.
La justicia, en tanto, investiga una denuncia por amenazas presentada por el delantero de Colo Colo, Carlos Muñoz, y la esposa del presidente del Sifut, quien habrían sido intimidados por miembros de la popular Garra Blanca.
En este marco, la ANFP resolvió prohibir todo vínculo entre los equipos y las hinchadas, terminado por ejemplo con la práctica habitual de donar entradas -que luego son revendidas por los barristas- o financiar sus viajes dentro o fuera del país.
"Se acabó todo tipo de ayuda a las barras y con sanciones muy importantes (a dirigentes) que van desde diez años (de suspensión). Para la institución son diez puntos menos y en caso de reincidencia el descenso inmediato de categoría", afirmó Jadue.
El plan vale callampa , no se para que le dan tribuna al plan estadio seguro , prohibe bombos , para entrar al estadio te revisan hasta los calcetines (hay fotos) , los accesos son malisimos , la represion de los carabineros es mucha , este plan se derrumba cada vez mas , Las hinchadas hcilenas se estan empezando a revelar...
Gracias por enviar tu comentario. A la brevedad será publicado.