La venta de tierras a extranjeros se convirtió en uno de los temas más complejos para el Gobierno nacional. El proyecto, que originalmente buscaba eliminar cualquier límite a la extranjerización del territorio, generó rechazo político y social.
El Congreso debatirá una ley que cambia las reglas sobre la propiedad de las tierras. Mendoza llega al debate como una de las provincias más extranjerizadas.
La venta de tierras a extranjeros se convirtió en uno de los temas más complejos para el Gobierno nacional. El proyecto, que originalmente buscaba eliminar cualquier límite a la extranjerización del territorio, generó rechazo político y social.
De hecho, la presión sobre el oficialismo terminó forzando una marcha atrás parcial: ahora el Ejecutivo propone elevar el límite permitido del 15% al 25%, en lugar de avanzar con una liberalización total.
Cabe recordar que actualmente rige la Ley de Tierras Rurales, que establece un tope del 15% para la venta de tierras a extranjeros: todavía quedan miles de hectáreas disponibles para ser adquiridas bajo ese límite.
Entonces, ¿por qué el Gobierno nacional busca ampliar ese porcentaje? Especialistas sostienen que el objetivo es ampliar las posibilidades de venta sobre territorios estratégicos, es decir, tierras que concentran recursos fundamentales para la vida, como glaciares, lagunas, ríos o yacimientos.
Ese escenario se refleja en Mendoza, donde el 14,48% del departamento de Malargüe ya está en manos extranjeras, en su mayoría del grupo inglés Walbrook. General Alvear también presenta un elevado nivel de extranjerización, con el 11,82% de su territorio; Las Heras alcanza el 12,44% y San Martín el 13,84%.
Si se observa la provincia en su conjunto, el porcentaje de tierras extranjerizadas asciende al 9,06%, lo que representa 1.343.983,52 hectáreas.
A nivel nacional, el mapa elaborado por el Observatorio de Tierras, integrado por investigadores del CONICET, muestra que el 4,97% del territorio argentino -cerca de 13,2 millones de hectáreas- está en manos extranjeras. Es decir, con la legislación vigente aún resta margen para llegar al límite del 15%.
Ese dato refuerza la hipótesis de investigadores que sostienen que el interés por ampliar el porcentaje permitido no responde únicamente a la posibilidad de vender una mayor superficie de tierras, sino también a facilitar operaciones sobre zonas estratégicas y su respectiva pérdida de soberanía, muchas de las cuales ya se encuentran cerca del límite permitido, como ocurre en Mendoza y, particularmente, en Malargüe.
En ese contexto, Mendoza ocupa el cuarto lugar entre las provincias con mayor porcentaje de tierras extranjerizadas:
El Gobierno nacional no consiguió el respaldo político ni social necesario para avanzar con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que originalmente proponía habilitar la venta de tierras a extranjeros sin límites. Bajo esa presión, reformuló la iniciativa y estableció un tope del 25%.
Sin embargo, ese no es el único cambio que contempla el proyecto, sino que incorpora otras modificaciones que también generan cuestionamientos.
La legislación vigente fija un límite de extranjerización por municipio o localidad. La nueva propuesta, en cambio, plantea que sea cada provincia la que defina cómo administrar ese porcentaje lo que, en la práctica, podría traducirse en más hectáreas vendidas a extranjeros.
Además, el Gobierno busca eliminar el límite que impide que personas físicas o jurídicas de una misma nacionalidad extranjera concentren más del 30% del cupo de tierras permitido para extranjeros. De aprobarse esa modificación, se facilitaría una mayor concentración de la propiedad rural en manos de capitales de un mismo país.
El Senado se prepara para debatir el proyecto con las modificaciones impulsadas por el Gobierno nacional este jueves 6 de agosto. En paralelo, organizaciones sociales, referentes y ciudadanos autoconvocados convocaron a movilizarse frente al Congreso para expresar su rechazo a la iniciativa que busca ampliar la venta de tierras a extranjeros. La convocatoria también tendrá su réplica en Mendoza, donde la concentración está prevista para las 17 en el Kilómetro Cero.
La convocatoria se da en un contexto en el que el debate por la soberanía del territorio cobró fuerza. La repercusión que tuvo durante el Mundial 2026 la consigna de que las Islas Malvinas son argentinas puso en agenda la discusión sobre el control del territorio nacional y los recursos naturales, lo que también repercutió sobre el proyecto que busca flexibilizar la venta de tierras a extranjeros.

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