24 de noviembre de 2025
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Ciencia y Divulgación

Buceo extremo en Malargüe: comienza una expedición a las cuevas de San Agustín

Una expedición mendocina se adentra en las cuevas de San Agustín para registrar un mundo subterráneo de lagos y formaciones milenarias bajo Malargüe.

Por Marcelo López Álvarez

En el sur de Mendoza, bajo la calma del paisaje de Malargüe, se esconde un mundo subterráneo de lagos, galerías y formaciones minerales que han tardado miles de años en esculpirse y descubrirse. Hacia allí se dirige desde este lunes un grupo de buzos y exploradores mendocinos encabezados por Iván Domínguez, de Buceo Aconcagua, para protagonizar una expedición singular: sumergirse en las cuevas de San Agustín y tomar materia audiovisual desde sus profundidades.

Un legado familiar de exploradores

La historia de esta aventura comienza mucho antes del proyecto actual. “Nosotros empezamos con mi abuelo, Alfredo Marinero, pionero del buceo en Mendoza -recuerda Domínguez-. Él fue uno de los primeros instructores de la provincia y, hace más de cuarenta y cinco años, comenzó a explorar lugares que nadie conocía” Fue precisamente Marinero quien, en 2010, realizó una de las primeras incursiones en las cuevas de San Agustín, un sitio que hoy vuelve a reunir a tres generaciones de buceadores mendocinos.

El misterio de las cuevas de San Agustín

Las cuevas de San Agustín conforman un complejo de cavidades subterráneas ubicado en la zona de Poti Malal, al sur de Malargüe. Son de gran interés para la espeleología y el espeleobuceo, aunque el acceso está restringido a expediciones científicas y profesionales debido a su naturaleza peligrosa y a las condiciones extremas del entorno. A diferencia de la más conocida Caverna de las Brujas, abierta al turismo y declarada reserva provincial, San Agustín es un sistema más técnico y riesgoso, con pasajes y lagos subterráneos accesibles solo mediante buceo especializado.

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Las Cuevas de San Agustín en Malargüe y sus lagunas subterráneas  reciben desde hoy una nueva expedición

Las Cuevas de San Agustín en Malargüe y sus lagunas subterráneas reciben desde hoy una nueva expedición

“Estamos trabajando con el programa Crónicas bajo el agua. La idea surgió a partir de las transmisiones que veníamos haciendo en distintos espejos de agua de la provincia. Queríamos mostrar algo distinto, y así apareció la posibilidad de transmitir desde las cuevas”, explica Domínguez.

Antes de lanzarse a la expedición definitiva, el equipo realizó un scouting en septiembre pasado. “Era necesario verificar el estado de las formaciones. Estas cuevas son de yeso y piedra, y con los temblores pueden modificarse. Teníamos que asegurarnos de que fueran seguras para trabajar, señala el buzo.

En esa primera visita, el grupo midió las condiciones del terreno, las variaciones en el nivel del agua y las características de las galerías inundadas. “Nos sorprendió que, a pesar del tiempo transcurrido desde la expedición de mi abuelo en 2010, la estructura interna se mantiene bastante estable. Sin embargo, hay sectores que se han estrechado y otros que parecen haber ganado profundidad. Es un entorno vivo, en constante transformación.

Aunque no se trata de una misión científica en sentido estricto, el operativo tiene un alto nivel técnico y de coordinación. Participarán grupos espeleológicos de Mendoza y del país, junto con la Cruz Roja de San Rafael y equipos de comunicaciones de la región. Hay un plan de contingencia completo, similar a los protocolos internacionales. Todos recordamos el caso de los niños atrapados en una cueva en Tailandia. Nosotros aprendimos mucho de esas experiencias y tomamos todas las precauciones necesarias”, detalla.

Un paisaje fascinante y hostil

El interior de San Agustín presenta un paisaje tan fascinante como hostil. Formadas por roca caliza y yeso, las cavidades se originaron por procesos volcánicos y erosión kárstica a lo largo de miles de años. En sus galerías se alternan tramos terrestres con pasadizos completamente inundados, algunos de los cuales solo pueden atravesarse mediante buceo técnico. Las temperaturas del agua rondan los 4 o 5 grados centígrados, lo que obliga a utilizar trajes gruesos y equipos especiales.

“Es un buceo muy diferente al que uno realiza en lagos abiertos -aclara Domínguez-. Aquí no hay luz natural, los movimientos son más lentos y cada gesto debe ser medido. Cualquier golpe o burbuja mal dirigida puede enturbiar el agua y reducir la visibilidad a cero en cuestión de segundos”

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Bucear bajo tierra y agua, un desafío solo apto para científicos y profesionales

Bucear bajo tierra y agua, un desafío solo apto para científicos y profesionales

Belleza, respeto y riesgo

El acceso a uno de los lagos principales se realiza a través de un pasaje sumergido, una maniobra que exige precisión y experiencia. “Cuando uno atraviesa ese umbral y emerge del otro lado, se encuentra con una bóveda silenciosa, con formaciones de cristal y roca que reflejan la luz de las linternas como si fueran espejos. Es una sensación difícil de describir. Hay belleza, pero también respeto y cierta dosis de miedo. Es la naturaleza en su estado más puro, confiesa.

El descubrimiento de estas cuevas es relativamente reciente: se remonta a 1999, cuando un grupo espeleológico las identificó y las reportó al Centro Cultural Argentino de Montaña. Desde entonces, se han realizado muy pocas incursiones documentadas. “Nuestra intención es registrar, pero también proteger -agrega Domínguez-. No se trata solo de mostrar imágenes impactantes, sino de concientizar sobre la importancia de estos ecosistemas subterráneos

El grupo Buceo Aconcagua, con sede en Godoy Cruz, realiza habitualmente inmersiones en el dique de Potrerillos y en la laguna de la Niña Encantada, en Malargüe. También ha filmado bajo el agua en Valle Hermoso, Pozos de Carapacho y en distintos lagos del sur mendocino. “Creemos que el conocimiento y la admiración por estos lugares ayudan a cuidarlos. Si la gente los ve, los valora, y si los valora, los protege”, resume Domínguez.

“Queremos que todos los mendocinos puedan apreciar la belleza que tenemos debajo del agua”, concluye e invita a los mendocinos a ver las imagenes de expediciones anteriores en sus cuentas de Instagram, Tik Tok y Facebook. Desde esta semana cuando las cámaras y los buzos se sumerjan nuevamente en San Agustín, las imágenes mostrarán ese universo silencioso que pocas veces sale a la luz.

El Gobierno de Mendoza reconoció al "buceo en altura" como actividad de interés provincial

El Gobierno de Mendoza oficializó la declaración del “buceo de altura” como actividad de interés, una medida que busca impulsar el turismo deportivo y posicionar a la provincia entre los principales destinos del mundo para esta práctica. La decisión fue publicada en el Boletín Oficial tras obtener la aprobación de ambas cámaras legislativas.

La Ley Nº 9671, firmada por la vicegobernadora Hebe Casado y el presidente de la Cámara de Diputados, Andrés “Peti” Lombardi, establece como objetivo “contribuir al desarrollo, crecimiento y posicionamiento de la Provincia en esa actividad, como atractivo turístico y deportivo”.

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