Seguridad: el FBI argentino, bajar la edad de imputabilidad y la lucha contra el narcotráfico
En el primer eje temático del debate, los candidatos hablaron de seguridad y coincidieron en los temas a tratar, aunque sin grandes anuncios.
El primer eje temático del segundo debate de candidatos a presidente fue seguridad, quizás uno de los temas más sensibles en la campaña de cara a las elecciones generales; sin embargo, los candidatos no hicieron grandes anuncios y coincidieron en los temas a tratar.
La lupa en la justicia, con una posible reforma en el Código Penal y Código Procesal Penal y la lucha contra el narcotráfico, picaron en punta en los discursos de los cinco candidatos.
También hicieron hincapié en la tenencia de armas y la baja de inimputabilidad, entre otros temas.
Patricia Bullrich, ex ministra de seguridad del gobierno de Mauricio Macri, apuntó a la baja de imputabilidad a los 14 años (hoy es a los 16) y destacó la labor del policía Luis Chocobar, quien en 2017 mató a un delincuente que había asaltado y apuñalado a un turista.
La candidata de Juntos por el Cambio apuntó también a Javier Milei por una supuesta “liberación de armas”, lo que provocó que el libertario, rápidamente, pidiera el derecho a réplica y desmintiera esa versión, asegurando que “hará cumplir la ley de armas que existe actualmente”.
Además, fiel a su estilo, Bullrich cuestionó al kirchnerismo por “liberar y proteger delincuentes”.
“A mí no me tiembla el pulso, voy a entrar a Rosario con toda las fuerzas armadas. Nunca más un violador o un asesino va a poder andar por la calle”, lanzó.
Por su parte, Sergio Massa se diferenció y en sus dos minutos de exposición trató de anunciar algunos cambios en políticas de seguridad.
En ese sentido, basó su relato en su experiencia como intendente de Tigre y destacó que en ese partido “bajó 80% del robo del automotor”.
Quizás en lo más destacado de su relato, Massa prometió crear un “FBI argentino” que funcionaría en Rosario, que tendrá como prioridad trabajar en “corrupción, narcotráfico y trata de personas”. En tanto que también resaltó el funcionamiento de la justicia. “Vamos a medir el funcionamiento de los jueces para que ellos también tengan que rendir cuentas”, prometió.
Javier Milei apuntó directamente a Eugenio Zafaroni, juez de la corte, como el “responsable de un verdadero desastre para el país”, asegurando que “cambió el rol entre la víctima y victimario”.
En base a esto, el candidato libertario propuso en el debate hacer una reforma de la Ley de Seguridad Interior y la Ley de Inteligencia.
Además, pidió modificar el sistema carcelario y modificar el Código Penal, como así también una reforma del sistema judicial para que “sea verdaderamente independiente”.
Myriam Bregman apuntó a las fronteras y asegurando que su mal funcionamiento provoca la trata de personas. En ese sentido, apuntó al gobierno de Macri por la ley de entidades financieras y la privatización de empresas, puertos y aeropuertos.
“Los chicos nos dicen ‘nos ofrecen más como soldaditos de la droga que la fábrica metalúrgica en la que trabajo’. Solo hay salida si cuestionamos las condiciones estructurales de este sistema”, explicó.
El cordobés Juan Schiaretti, en la misma línea que el resto de los candidatos habló de una reforma del Código Penal y Procesal Penal, para “eliminar la puerta giratoria”.
No he escuchado propuestas para evitar que los narcos se hagan dueños de las barriadas populares. Sí lo he visto aplicar en Medellín y lo aplicamos en #Córdoba a los Consejos de Seguridad Barriales, que representan la participación de centros vecinales, clubes de barrio, centros… pic.twitter.com/Ovom1rLfXO
En ese sentido, también apuntó a la “ley penal juvenil” fundamentando que es “de la época del a dictadura”.
“Argentina no produce drogas, pero tenemos una frontera que es un colador. Por lo tanto, hay que cuidar la frontera y deben participar las fuerzas armadas”, sostuvo.
Y para sostener esto, prometió “crear una Fuerza Federal Anti narcotráfico que tenga al menos 15.000 efectivos y que no dependa del poder político”. Además, pidió por cárceles de máxima seguridad.