A pocos días del cierre de listas para las elecciones 2025, en el peronismo se demora la definición de los candidatos en Buenos Aires. Sergio Massa anunció que no buscará ser diputado nacional yJuan Grabois parece estar más adentro que afuera, mientras Máximo Kirchner organizó un "operativo clamor".
La imagen de Máximo Kirchner
El hijo de la expresidente tiene consenso de una parte de los intendentes y no posee ningún veto potente que le impida llegar. No participó de ninguna de las comisiones de trabajo que tuvieron una intensa actividad en la última semana en la Cámara baja, ya que estaba ocupado de monitorear la campaña de apoyo que mandó a organizar entre la dirigencia más cercana su círculo para ver si movía el avispero.
El "clamor" no pasó el plano de lo dirigencial, de un sector afín a los Kirchner que se prestó para subirle el precio al líder de La Cámpora y darle más fortaleza a ese espacio para disputar cargos en las negociaciones finales del domingo próximo. La candidatura del presidente del PJ bonaerense para encabezar la lista no está descartada, pero no es la opción más probable.
La elevada imagen negativa de Máximo Kirchner según las encuestas, sumado al hecho de que le quedan dos años de mandato como diputado, hacen que su postulación en este turno tenga serias dificultades de hacerse realidad.
“Vamos a poner gente propia en las distintas listas pero siempre pensando en la unidad. En Diputados se vencen los mandatos de cuatro de los nuestros”, señalaron fuentes del Frente Renovador a Noticias Argentinas, confirmando que buscarán renovar esos cuatro lugares dentro de los 15 “entrables” por la provincia de Buenos Aires.
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Foto: Prensa PJ
En el 2023, Massa ya había explicado por qué no convenía ser candidato presidencial siendo al mismo tiempo ministro de Economía. Pero fue candidato igual, contradiciéndose a sí mismo.
En el caso de que esta vez el tigrense sí cumpla con su palabra, la estrategia de presión de Juan Grabois habrá dado resultado. El líder del Frente Patria Grande sospechaba que había un pacto de cúpulas en el PJ para que Massa volviera a la Cámara de Diputados como cabeza de lista, y en desacuerdo con esa supuesta estrategia decidió no inscribir a su agrupación política en la alianza Fuerza Patria, amenazando con presentar una lista propia por afuera.
La exclusión de Massa tendría que ver, en parte, con preservar la unidad y evitar que Grabois divida los votos del electorado filoperonista. Sin embargo, todavía no está confirmada la integración de Patria Grande en la lista del peronismo bonaerense.
El rol de Cristina Fernández en el armado de las listas
La decisión está supeditada a que Cristina Fernández y Máximo Kirchner les clarifiquen en privado cuál será la propuesta y el perfil político de Fuerza Patria en estas elecciones: quién encabezará la lista, cómo se va a componer el resto de la nómina y cuáles serán las principales propuestas programáticas.
“Cuando tengamos esa propuesta sobre la mesa, vamos a evaluar. Si nos cierra, nos sumamos, y sino iremos por afuera”, advirtieron desde Patria Grande. “Si esa propuesta no llega porque siguen rosqueando hasta las 12 de la noche del domingo, ya fue, iremos con la nuestra”, insistieron.
Hace bastante tiempo que Grabois viene auto postulándose para liderar la boleta peronista en octubre, pero la propuesta no logra sintetizar al conjunto, no solo por el rechazo cerrado del massismo y del kicillofismo sino por la desconfianza que genera la figura del ex piquetero entre no pocos intendentes peronistas.
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Juan Grabois, uno de los responsables del fideicomiso al que el Gobierno le aplicó un feroz ajuste
Sin embargo, la propia Cristina Fernández lo quiere al líder del Frente Patria Grande adentro del armado y le habría garantizado un lugar entre las primeras posiciones de la lista. La expresidenta mantiene contacto fluido con el líder político y social, y su rol es clave para contenerlo y evitar una aventura separatista de Patria Grande.
El escenario dio un giro con el renunciamiento de Massa y ahora Grabois está más adentro que afuera, pero pide garantías respecto de quién encabezará la lista y cuál es el papel que le tocaría a él dentro del armado.
Una alternativa en estudio es la de poner a jugar a un intendente como Federico Achával de Pilar, de buen diálogo con el kirchnerismo y con el kicillofismo, o Ariel Sujarchuk de Escobar. El fundamento para poner a alguien menos conocido al frente de la boleta sería que el nombre propio del candidato no marcará diferencias sustanciales y que lo que el electorado valora a la hora de votar es "la marca" del peronismo.
Además de Grabois, en la lista habría sitio para Sergio Palazzo y Hugo Yasky, a quienes se les vence el mandato. La continuidad del jefe de la CTA de los Trabajadores y la del exministro de Salud Daniel Gollan son pedidas por Kicillof y lograrían sortear el veto de Cristina y Máximo Kirchner.
Distintos son los casos de los diputados Julio Pereyra y Brenda Vargas Matyi, ambos del Movimiento Derecho al Futuro del gobernador, quienes no pasan el filtro de la ex presidenta y del camporista por haber votado a favor del acuerdo con el FMI en 2022.
El kirchnerismo buscaría la continuidad de Vanesa Siley y podría sumar el regreso de la histórica exdiputada nacional Teresa García. La frutilla del postre sería la inclusión del ex secretario de Comercio Guillermo Moreno, quien recompuso recientemente su relación con el kirchnerismo y es parte del armado de Fuerza Patria. Fuente: NA.