Una familia mendocina que residía en Coquimbo, Chile, desde hacía casi diez años, se vio obligada a regresar a Mendoza luego de sufrir ataques y amenazas de muerte. El hecho ocurrió tras el partido de Independiente con Universidad de Chile por la Copa Sudamericana.
Amenazas en Coquimbo tras el partido de Independiente
La pareja y su hijo, identificados como hinchas del club de Avellaneda, relataron que todo comenzó cuando, tras los disturbios en el estadio, recibieron la noticia de que la camioneta de los suegros había sido atacada. “Al principio pensamos que había sido una pedrada, pero después vimos en las cámaras de seguridad que en realidad habían disparado contra la camioneta y la casa. Dejaron insultos y hasta pegatinas de la U de Chile”, explicó la mujer.
Embed - UNA FAMILIA REGRESÓ A MENDOZA POR TIROS Y AMENAZAS EN CHILE
La violencia escaló rápidamente: mientras los suegros radicaban la denuncia, otra camioneta pasó por el frente de la vivienda filmando, insultando y amenazando. Paralelamente, su marido comenzó a recibir mensajes intimidatorios por redes sociales desde perfiles falsos. “Nos tenían fichados a los tres. Decían que si nos veían en el centro nos iban a pasar cosas”, contó.
Ante la gravedad de la situación, la familia decidió abandonar la ciudad de Coquimbo. “Los mismos carabineros nos recomendaron que nos fuéramos, porque además de las denuncias, corría la voz de que éramos argentinos e hinchas de Independiente, y hasta nos advirtieron que podían arrojar molotov a la casa”, señaló la víctima.
Incidentes Independiente
La violencia escaló rápidamente en el encuentro de Copa Sudamericana
El viaje de retorno fue improvisado y desesperado: “No tuvimos tiempo de guardar nada, nos vinimos solo con una mochila con ropa y con lo puesto. Primero llegamos a Santiago, nos quedamos en la casa de un familiar, y cuando abrió el paso fronterizo nuestra familia en Mendoza nos envió pasajes para regresar”.
Los planes de la familia para el futuro
Ya instalados en Mendoza, la familia busca rehacer su vida. Están iniciando los trámites para que su hijo pueda comenzar la escuela y planean regresar a Chile únicamente para retirar sus pertenencias y vender lo que quedó. “Queremos quedarnos acá. Lo más importante fue proteger a nuestro hijo”, subrayaron.
En su testimonio, remarcaron que no responsabilizan a toda la comunidad chilena, sino a un grupo reducido de violentos. “No avalamos la violencia de ninguno de los bandos. Por culpa de un grupo de inadaptados quedamos todos metidos en la misma bolsa. La mayoría de la gente no tenía la culpa”, afirmaron.
Finalmente, advirtieron sobre el impacto turístico que podría tener la violencia en la región de Coquimbo, muy visitada por mendocinos y sanjuaninos durante el verano: “Se escuchan amenazas contra autos con patente argentina. Esto puede afectar mucho a la zona”.
*Con información periodística de Emilce Vargas Ferrara