Tras la clasificación a la semifinal de la Copa Libertadores, los jugadores xeneizes se acercaron a la popular del estadio Joao Havelange, se sacaron sus remeras y se las tiraron a la hinchada, justo en el lugar donde se encontraba la bandera de "La número 12", la barra xeneize. Así, en pleno debate por la violencia en el fútbol, los futbolistas de Boca le ofrendaron sus casacas a los barras. Justo en ese momento, pero en Buenos Aires, Giovanni Moreno contaba por TV, por Fox Sports, lo difícil que le resultaba seguir adelante tras haber sido apretado por dos barras de Racing.
11 de junio de 2026

