Asombroso. ¿Cómo esperar que un alguien que está dos años alejado del básquetbol profesional vuelva un día y sea la figura de un seleccionado argentino, por más que éste no presente su mejor versión? Es la nueva historia de Walter Herrmann, ese vikingo que maravillaba en sus penetraciones con la pelota en una sola mano durante aquellos dorados Juegos de Atenas.
24 de junio de 2026



