La sensación que entregó Gerardo Martino a la salida del vestuario fue de malestar por el arbitraje aunque lo "maquilló" bien y no dejó ninguna declaración rutilante. Sin embargo, dejó escapar la bronca por los, a su entender, pocos minutos adicionados: La pregunta es: ¿Si hubiese sido al revés, qué pasaba?.
Luego de esto, la pregunta estaba al caer y la jugada en cuestión fue la dura infracción de Castaño en el primer tiempo que merecía, por lo menos, segunda amarilla y por lo tanto expulsión del mediocampista. No sé qué hubiese pasado si lo echaban, ni idea. El otro día a Tigre le expulsaron un futbolista y jugó muy bien también.
7 de junio de 2026



