Los investigadores del brutal crimen del despachante de aduana Diego Aliaga (51), quien estuvo desaparecido durante más de un mes hasta ser encontrado enterrado en Costa de Araujo, continúan con la recolección de pruebas en la previa de lo que será la audiencia de procesamiento para los cinco sospechosos.
En ese mismo adelanto, los peritos indicaron que el cuerpo tenía lesiones en algunas partes, aunque estas no eran mortales. Se cree que las mismas fueron ocasionadas mientras el despachante de aduana estuvo en cautiverio.
La reconstrucción hasta el día de hoy
Yamil Rosales, quinto detenido y clave en la causa.
Aliaga desapareció el 28 de julio cuando iba a encontrase con Barrera, su socio, en una casa de calle Bandera de los Andes, en Rodeo de la Cruz.
Esa propiedad había sido adquirida por ambos recientemente, al igual que un sinfín de bienes que luego fueron incautados por la policía.
Para los investigadores judiciales en ese lugar el hombre fue privado de su libertad y posiblemente permaneció allí durante algunos días.
Blanco Encalada. Uno de los tantos operativos de búsqueda del cuerpo de Aliaga.
Mientras todo esto es materia de investigación, los cinco sospechosos continúan tras las rejas. Barrera y su familia están sumamente complicados.
La hipótesis es que Aliaga fue atacado en el marco de una puja por bienes y/o dinero, dentro de la sociedad que formaba con Barrera.
Los imputados ya presentaron un abogado particular, el cual está trabajando para intentar demostrar la inocencia, por lo menos, de alguno de los sospechosos. En base a esto, las próximas semanas serán agitadas para los pesquisas.