Llega el cambio de temporada y el placard explota de ropa que ya no usamos. Muchas veces el impulso es tirar todo a la basura, pero la industria textil es altamente contaminante. Antes de descartar esas prendas, existen alternativas sustentables que no solo cuidan el medio ambiente, sino que pueden generarte un ingreso extra o ayudar a quien lo necesita.
El concepto de "usar y tirar" quedó viejo. Hoy la tendencia mundial es la moda circular, que propone que las prendas giren y se reutilicen la mayor cantidad de veces posible antes de convertirse en desecho. Mendoza no es ajena a esta movida y cada vez hay más opciones para gestionar esos textiles que sobran en casa.
Reciclar ropa es una forma de cuidar el medioambiente
Si no sabés por dónde empezar, acá te organizamos el panorama con cinco alternativas prácticas que van más allá de la clásica bolsa de consorcio.
Opciones para todos los estados de la prenda
Venta en tiendas "Second Hand": Si la ropa está impecable y es de marca, podés llevarla a tiendas de segunda mano o "ferias americanas" que la compran o la toman en consignación. Recuperás parte de la inversión.
Intercambio o "Swap Party": Juntate con amigas/os y lleven lo que no usan. Lo que para vos es "viejo", para otra persona es un tesoro nuevo. Es gratis y divertido.
Donación consciente: Si la ropa está sana y limpia, iglesias, refugios y comedores siempre necesitan. Asegurate de que los cierres funcionen y no tenga agujeros; donar no es tirar basura en otro lado.
Upcycling (Reciclaje creativo): ¿Un jean manchado? Cortalo y hacelo short. ¿Una remera agujereada? Hacela musculosa para entrenar. Pinterest está lleno de ideas para transformar prendas.
Trapos de limpieza: Si la tela ya no da más (roturas grandes, manchas imposibles), cortala en cuadrados. El algodón de las remeras viejas es lo mejor para limpiar vidrios o lustrar muebles.
reciclar ropa
Con un poco de ingenio, la ropa vieja se puede convertir en un elemento decorativo o en otra prenda
Antes de descartar, pensá en el ciclo de vida de esa tela. Con un poco de creatividad o gestión, podés evitar generar más basura y darle un propósito útil a lo que ya tenés.