Para el INDEC la inflación de agosto soportó las presiones cambiarias ¿De cuánto fue?
La inflación de agosto fue del 1,9%, con un acumulado anual del 33,6%. Consultoras prevén impacto del dólar y la incertidumbre electoral en septiembre.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió la inflación del mes de agosto, que se ubicó en el 1,9%, calcando lo sucedido en julio de este año. De esta manera, el acumulado anual llega al 33,6%, en tanto que en lo que va del año el Índice de Precios al Consumidor (IPC) trepó al 19,5%.
En la previa de la publicación oficial, las proyecciones del mercado anticipaban un aumento en torno al 2,1%, aunque algunas consultoras privadas preveían un registro más bajo, cercano al 1,6% o 1,8%.
El dato moderado sorprende en parte, ya que agosto estuvo atravesado por presiones derivadas de la suba del dólar y por un repunte de precios en rubros sensibles como alimentos y bebidas. No obstante, el informe de inflación de la Ciudad de Buenos Aires, difundido el lunes, arrojó un retroceso de 0,9 puntos porcentuales respecto de julio, lo que marcó una señal respecto al índice nacional y alimentó la hipótesis de un número menos elevado en el plano nacional.
La duda se traslada ahora a cómo impactará en septiembre el nuevo reacomodamiento del dólar y los cimbronazos electorales en el comportamiento de los precios.
Las estimaciones del Banco Central
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que elabora mensualmente el Banco Central de la República Argentina (BCRA) en base a las proyecciones de 39 participantes —entre ellos, 28 consultoras y centros de investigación, junto con 11 entidades financieras—, estimó para agosto una inflación del 2,1%. El informe reflejó un ajuste al alza de 0,4 puntos en comparación con la estimación anterior, en un contexto en que las perspectivas inflacionarias se mantienen frágiles.
El REM también trazó un escenario de desaceleración para los próximos meses, con una inflación proyectada de 1,8% en septiembre, 1,7% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,8% en diciembre. Para el inicio de 2026, el relevamiento prevé guarismos en torno al 1,8% en enero y 1,5% en febrero. Asimismo, en relación con el IPC Núcleo, que mide la evolución de precios sin el impacto de factores estacionales o regulados, el relevamiento lo ubicó en 2% para agosto, con una tendencia descendente hacia el primer trimestre del próximo año.
El impacto del dólar y la incertidumbre electoral
Más allá de las estimaciones del REM, los analistas advierten que los cálculos no contemplan la reciente volatilidad cambiaria. Tras las elecciones en la provincia de Buenos Aires, el tipo de cambio oficial experimentó un salto que lo llevó a superar los 1.400 pesos, con una corrección del 5% en la cotización del dólar oficial. Este movimiento podría trasladarse a los precios en septiembre y tensionar el escenario de estabilidad que se insinuaba en los meses previos.
Varias consultoras ya anticipan que el IPC de septiembre mostrará un repunte respecto de las proyecciones iniciales, lo que abriría un nuevo frente de preocupación para la política económica del Gobierno.
Durante agosto, la división con mayor alza mensual fue Transporte (3,6%); y la única con baja, Prendas de vestir y calzado (-0,3%). En tanto, un rubro sensible como alimentos y bebidas no alcohólicas aportó la mayor incidencia sobre la suba mensual en las regiones Pampeana, Noreste y Cuyo. En el nivel general, se ubicó por debajo del promedio con 1,4%.
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Para el INDEC la inflación de alimentos fue menor al promedio general del IPC
Las previsiones de las consultoras privadas
Distintas mediciones privadas aportaron estimaciones dispares, pero convergentes en la idea de una inflación contenida en agosto.
Equilibra proyectó un 2%, explicado principalmente por la suba de los precios estacionales (2,5%) y regulados (2,4%).
C&T Asesores Económicos ubicó el índice en 1,6%, con fuerte incidencia del rubro vivienda, que explicó más de la mitad del aumento mensual. Según su informe, los mayores incrementos se dieron en bebidas alcohólicas y tabaco (4,1%), transporte (3%), bienes y servicios varios (2,5%) y vivienda, agua, electricidad y otros combustibles (2,2%).
EcoGo coincidió con una inflación de 2%, aunque advirtió sobre la fragilidad del esquema económico: “Si bien la inflación se mantuvo controlada, la persistencia de la volatilidad en un esquema que prioriza el corto plazo impone dudas sobre su sostenibilidad”.
El equipo de Orlando Ferreres & Asociados espera una variación del 2,1% en agosto, con un incremento interanual del 32,2%.
Libertad y Progreso proyectó un 1,7%, atribuyendo la baja a la estabilidad de los bienes de consumo masivo y al retroceso de alimentos frescos, pese al aumento del dólar y los ajustes en tarifas.
Finalmente, Analytica estimó que la inflación se habría desacelerado a 1,8%, con impulso de rubros como educación y combustibles, parcialmente compensado por la moderación de alimentos.
En línea con estos datos, se destacó que el rubro alimentos y bebidas no alcohólicas apenas avanzó un 0,7%, lo que colaboró en contener el índice general. Sin embargo, el número final de alimentos fue exactamente el doble de lo previsto por las consultoras, aunque estuvo por debajo del IPC.
Entre la calma y la incertidumbre
La estabilidad inflacionaria de agostole da al Gobierno un respiro luego de meses de tensiones en los precios. Sin embargo, la economía argentina continúa expuesta a factores de riesgo que pueden alterar la tendencia. El salto del tipo de cambio, la persistente presión sobre los bienes regulados y la incertidumbre política tras las elecciones configuran un cuadro en el que la calma de corto plazo podría verse rápidamente interrumpida.