El presidente Javier Milei fue uno de los oradores principales de la Conferencia de Acción Política Conservadora en Budapest, donde defendió el rumbo económico de su gestión y dejó definiciones sobre inflación, inmigración y el escenario global.
El Presidente expuso en la cumbre conservadora CPAC en Budapest. Destacó la política económica aplicada en Argentina, cuestionó a líderes europeos y defendió la gestión del anfitrión.
El presidente Javier Milei fue uno de los oradores principales de la Conferencia de Acción Política Conservadora en Budapest, donde defendió el rumbo económico de su gestión y dejó definiciones sobre inflación, inmigración y el escenario global.
Durante su exposición, el mandatario nacional aseguró que su gobierno logrará “exterminar la inflación” hacia finales de 2027, al tiempo que reivindicó el ajuste fiscal aplicado en los primeros meses de gestión.
Según detalló, en seis meses el Ejecutivo llevó adelante un recorte equivalente a 15 puntos del PBI y redujo el gasto público en términos reales. En ese marco, afirmó que las medidas permitieron evitar una hiperinflación y mejorar los indicadores económicos. El jefe de Estado volvió a afirmar que la pobreza bajó del 57% al 30% —"sacando a más de 15 millones de argentinos de la pobreza"— y que el riesgo país se redujo significativamente, como resultado del programa económico.
Uno de los pasajes más resonantes estuvo vinculado a la política migratoria, en línea con su cercanía con el primer ministro Viktor Orbán. “Cuando la inmigración no se adapta culturalmente al lugar donde va, deja de ser inmigración para convertirse en invasión”, planteó, retomando una definición que ya había anticipado en la previa del encuentro.
En ese contexto, también advirtió que “cada frontera abierta es un padrón electoral expandido”, al cuestionar las políticas migratorias de Europa.
Siguiendo esa línea, volvió a apuntar contra el socialismo y los modelos de intervención estatal, a los que responsabilizó por crisis económicas en distintas regiones. “Cuando una sociedad elige el socialismo, las cosas empeoran”, sostuvo, y mencionó los casos de Cuba, Venezuela y la Unión Soviética como ejemplos de ese proceso.
También cuestionó a Europa por haber priorizado “la conveniencia política por sobre lo moral” y criticó lo que definió como un “Estado niñera”. En ese marco, lanzó una frase sobre la isla caribeña: “Seguramente antes de mitad de año veamos a Cuba libre”, en referencia a un eventual cambio de rumbo en ese país. También calificó al presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, como “pichón de tirano”.
En otro tramo, Milei puso el foco en el potencial energético del país y aseguró que la Argentina puede convertirse en un proveedor clave para Europa. “Para 2030 exportaremos arriba de 30 mil millones de dólares por año”, afirmó, al referirse a las inversiones en el sector.
También destacó la necesidad de avanzar hacia una coordinación internacional basada en principios, en sintonía con líderes como Donald Trump, a quien volvió a elogiar.
Durante su discurso, el mandatario explicó que su gobierno se rige por tres criterios: la moral, la eficiencia económica y la utilidad política. “La moral está siempre primero y el cálculo político siempre al final”, sostuvo, al definir el esquema de toma de decisiones de su administración.
La exposición se dio en el cierre de la cumbre en Budapest, donde también participaron dirigentes y referentes de la derecha internacional.

