Tras la histórica coronación en el Teatro Griego Frank Romero Day, la reina Nacional de la Vendimia, Azul Antolínez, volvió a su departamento para encontrarse con su gente, esa que la acompañó "desde la banda distrital hasta la corona nacional". Se mostró emocionada y celebró el fin del "mito de la distancia" para el pueblo.
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La reina de la Vendimia habló sobre sus proyectos venideros.
La reina ya está en casa: un camino de realización
Visiblemente conmovida, la soberana compartió sus primeras sensaciones tras el torbellino de emociones vivido en la Ciudad de Mendoza. "Para mí, Vendimia ha sido un camino de realización de largo paso. Me he sentido muy perteneciente a cada lugar que he representado", expresó.
Embed - Recorrido del carro - Reina Nacional de la Vendimia
Durante la conferencia, recordó cómo partió hacia la capital con el anhelo de posicionar al departamento en lo más alto, aunque confesó que la corona nacional se percibía, al principio, como un sueño lejano: "Siempre ha habido un mito de la distancia, esa idea de que los sanrafaelinos no podían acceder al cetro nacional. Hoy me siento orgullosa de lo que logramos; la presencia de San Rafael se notó y eso me llena de gratitud".
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El recuerdo de las raíces
Uno de los momentos más profundos de su discurso fue el homenaje a su propia historia familiar. Con la voz quebrada por el afecto, recordó a su abuelo, un viñatero "de corazón" que le enseñó el valor genuino de amar la tierra.
"Mi abuelo nunca abandonó su oficio; era lo que más le llenaba el corazón. Para mí siempre será un orgullo enaltecer a los viñateros, porque por ellos se fundó la Vendimia y a ellos les debemos el lugar donde estamos hoy", sentenció, reivindicando el trabajo de quienes son el verdadero motor de la fiesta.
Entre la corona y el emprendimiento
A pesar de la intensa agenda que le espera como embajadora de la provincia, la soberana no descuida su faceta emprendedora. Activa y proyectada hacia el futuro, comentó que sigue gestionando su negocio a la distancia con el apoyo fundamental de su madre.
Para este 2026, su objetivo es claro: dejar una huella en la sociedad. "Quiero mostrarle al país todo lo que tenemos para crecer como provincia y llamar al turista para que venga a conocernos. Este año la comunicación de Mendoza estará en mis manos y en las de Agustina (Virreina Nacional)", afirmó con seguridad.
Un regalo para el pueblo
La jornada cerrará esta noche con un desfile por la avenida principal, un encuentro que la reina define como "un regalo" para quienes confiaron en ella. "Ellos me pusieron acá. Mi expectativa es que todos disfruten, que se puedan acercar y que compartamos una noche que, como sanrafaelinos, no vamos a olvidar nunca".
San Rafael recupera su lugar en el trono nacional, pero más importante aún, recupera el brillo en los ojos de su gente, reflejado en una Reina que no olvida de dónde viene.