La Selección de Fútbol de Italia inició una nueva etapa con el regreso de Roberto Mancini, quien fue presentado oficialmente como entrenador de la Azzurra con el desafío de reconstruir al equipo y devolverlo a una Copa del Mundo.
El entrenador Roberto Mancini inició su segundo ciclo en la Azzurra y reconoció que se equivocó al abandonar el cargo en 2023.
La Selección de Fútbol de Italia inició una nueva etapa con el regreso de Roberto Mancini, quien fue presentado oficialmente como entrenador de la Azzurra con el desafío de reconstruir al equipo y devolverlo a una Copa del Mundo.
El experimentado técnico firmó un contrato por cuatro años y aseguró que buscará recuperar el protagonismo internacional de una selección que no logró clasificarse a los Mundiales de 2018, Qatar 2022 y 2026.
Durante su presentación, Mancini realizó una fuerte autocrítica sobre su abrupta salida de la selección italiana en agosto de 2023, poco antes de asumir como entrenador de Arabia Saudita.
El DT atribuyó aquella decisión a un problema de comunicación con el entonces presidente de la Federación Italiana de Fútbol, Gabriele Gravina, y consideró que una conversación personal podría haber cambiado el desenlace. “La camiseta de Italia siempre significó mucho para mí”, expresó Mancini, quien reconoció que abandonar la selección fue uno de los momentos más dolorosos de su carrera.
El entrenador comparó aquella pérdida con una separación sentimental y destacó que esta nueva oportunidad le permitirá intentar corregir sus errores y devolver a Italia “al lugar que merece”.
Mancini ya había dirigido al seleccionado italiano entre 2018 y 2023. Durante ese período consiguió la Eurocopa 2020, disputada en 2021, y protagonizó una racha de 37 partidos consecutivos sin derrotas.
Sin embargo, su primer ciclo también estuvo marcado por la eliminación ante Macedonia del Norte en el repechaje clasificatorio para el Mundial de Qatar 2022.
En su regreso, el DT aseguró que pretende formar un equipo atractivo, competitivo y capaz de recuperar la confianza de los hinchas. También remarcó la necesidad de darles mayores oportunidades a los jóvenes futbolistas italianos.
El objetivo inmediato será competir en la Liga de Naciones, mientras que las principales metas de mediano plazo serán la clasificación a la próxima Eurocopa y al Mundial de 2030.
La designación se produjo después de que se frustrara la posible contratación de Andrea Pirlo. El exfutbolista era el principal candidato de Paolo Maldini, pero su vínculo comercial con una empresa rusa de apuestas generó cuestionamientos y terminó alejándolo del cargo.
Tras la caída de la negociación, Maldini renunció como director técnico de la Federación Italiana de Fútbol apenas 16 días después de haber asumido. También presentó su dimisión Leonardo, quien se desempeñaba como su asesor.
El presidente de la Federación, Giovanni Malagò, impulsó entonces el regreso de Mancini y designó a Claudio Ranieri como nuevo director técnico de la FIGC y presidente del Club Italia.
Ranieri tendrá entre sus principales responsabilidades supervisar el funcionamiento técnico y el desarrollo de las diferentes selecciones italianas. Durante la presentación, señaló que uno de los grandes desafíos será lograr que más futbolistas locales tengan continuidad en los principales clubes del país.

