La Selección argentina afrontó este martes un nuevo desafío en el Mundial 2026 con Egipto por los octavos de final. El encuentro se disputó en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta y puso en juego un lugar entre los ocho mejores del certamen.
La Selección venció a los egipcios sobre el final por el exigente Mundial 2026, luego de ir perdiendo por dos. Entrá a la nota y mirá lo sucedido.
La Selección argentina afrontó este martes un nuevo desafío en el Mundial 2026 con Egipto por los octavos de final. El encuentro se disputó en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta y puso en juego un lugar entre los ocho mejores del certamen.
La Selección argentina escribió una de esas historias que quedarán grabadas en la memoria de los hinchas. Cuando todo parecía perdido, cuando Egipto ganaba 2-0 y el reloj se transformaba en el peor enemigo, apareció el alma de este equipo para dar vuelta un partido increíble y meterse en los cuartos de final del Mundial 2026 con un agónico 3-2.
Fue una montaña rusa de emociones. La Albiceleste dominó durante buena parte del encuentro, generó situaciones de sobra, pero se encontró con una muralla llamada Mostafa Shobeir Oufa. Encima, Lionel Messi falló un penal y un tiro libre suyo se estrelló contra el palo. Todo parecía indicar que la tarde terminaría en un golpe histórico.
El conjunto de Lionel Scaloni arrancó mejor, presionando alto y llevando el partido al campo rival. Sin embargo, Egipto pegó en su primera gran oportunidad: Yasser Ibrahim ganó de cabeza y marcó el 1-0.
La respuesta argentina fue inmediata. Llegaron el penal desperdiciado por Messi, el cabezazo de Alexis Mac Allister que salvó Oufa, otro remate de Julián Álvarez, el tiro libre del capitán que dio en el palo y varias situaciones más. La pelota no quería entrar.
En el complemento, el golpe fue todavía más duro. Un contragolpe perfecto terminó con Mostafa Ziko definiendo para el 2-0. La clasificación empezaba a escaparse y el silencio se adueñó de los miles de argentinos presentes en Atlanta.
Pero este equipo nunca deja de creer. A falta de poco más de diez minutos apareció Cristian Romero, que ganó de cabeza tras un centro de Messi y descontó para devolverle la ilusión a la Scaloneta.
El empate llegó poco después. Messi, que había sufrido durante toda la tarde, capturó un rebote dentro del área y sacó un derechazo imposible para el arquero egipcio. El 2-2 hizo explotar al Mercedes-Benz Stadium y cambió por completo el ánimo del partido.
Cuando parecía que todo se encaminaba al tiempo suplementario, apareció el golpe final. Lautaro Martínez levantó un centro perfecto y Enzo Fernández, entrando por sorpresa, conectó un cabezazo letal para el 3-2 definitivo.
Argentina sufrió como pocas veces, estuvo contra las cuerdas y miró de cerca la eliminación. Pero cuando el Mundial exigió carácter, respondió con fútbol, personalidad y una convicción inquebrantable.
La Scaloneta volvió a demostrar por qué es la vigente campeona del mundo. Lo hizo remontando un partido imposible, haciendo vibrar a millones de argentinos y confirmando que, mientras haya tiempo en el reloj, nunca hay que dar por vencida a esta Selección. Ahora, los cuartos de final del Mundial 2026 esperan a un equipo que volvió a hacer historia.

