Los New York Knicks volvieron a escribir una página dorada en la historia de la NBA. El equipo de la Gran Manzana derrotó por 94 a 90 a los San Antonio Spurs en el quinto partido de las Finales, cerró la serie por 4-1 y conquistó su tercer campeonato, poniendo fin a una espera de 53 años sin títulos. La consagración llegó en el Frost Bank Center de Texas, donde el conjunto dirigido por Mike Brown completó una remontada memorable para volver a lo más alto del básquet mundial.
El conjunto texano logró provocar errores constantes en la ofensiva de New York y se quedó con los primeros diez minutos por 23 a 13, generando la sensación de que la serie todavía tenía historia. La figura de Wembanyama, que terminó la noche con 19 puntos, 14 rebotes y 6 tapones, fue determinante para sostener la ventaja local durante buena parte del encuentro. Sin embargo, del otro lado apareció el jugador que marcaría la historia de estas finales.
Jalen Brunson tuvo una noche histórica
Jalen Brunson anotó 45 puntos y fue elegido como el MVP de las Finales de la NBA. El base de los New York Knicks volvió a demostrar por qué fue el gran líder del equipo durante toda la temporada. Con una actuación sobresaliente desde el perímetro y una enorme personalidad en los momentos decisivos, Brunson sostuvo a su equipo cuando parecía que los Spurs tenían el control absoluto del partido.
Durante el segundo cuarto comenzó la reacción visitante. Los triples del base acercaron a los Knicks en el marcador, aunque San Antonio consiguió marcharse al descanso largo arriba por 42 a 37. En el tercer período apareció Dylan Harper, autor de 25 puntos, para mantener la ventaja del conjunto dirigido por Mitch Johnson.
Los Spurs llegaron al último cuarto ganando por 72 a 65 y parecían encaminarse a extender la serie. Pero la historia cambió por completo en el tramo decisivo. Con Brunson como bandera, los Knicks empataron el partido, pasaron al frente y manejaron mejor la presión en los minutos finales para quedarse con la victoria por 94 a 90.
New York Knicks volvió a ser campeón de la NBA después de más de medio siglo. La franquicia neoyorquina conquistó su tercer campeonato y volvió a celebrar un título que se le negaba desde hacía 53 años. Además, los Knicks cortaron otra larga espera: debieron aguardar 27 años para regresar a unas Finales de la NBA, luego de décadas marcadas por reconstrucciones, cambios de plantel y frustraciones deportivas.
La temporada quedará grabada como una de las más importantes en la historia reciente de la organización. No solamente lograron quedarse con el campeonato de la NBA, sino que además habían conquistado la NBA Cup a finales de 2025 y comienzos de 2026, justamente frente a los propios San Antonio Spurs. La consagración también ratificó una estadística histórica de la liga.
En casi 80 años de NBA, cuando un equipo tomó ventaja de 3-1 en las Finales, terminó siendo campeón en 38 de 39 oportunidades. La única excepción ocurrió en 2016, cuando los Cleveland Cavaliers de LeBron James remontaron la serie ante los Golden State Warriors y terminaron imponiéndose por 4-3.
Cómo fue la serie entre Knicks y Spurs
New York Knicks ganó las Finales por 4-1.
Los resultados fueron los siguientes:
Juego 1: San Antonio Spurs 95-105 New York Knicks.
Juego 2: San Antonio Spurs 104-105 New York Knicks.
Juego 3: New York Knicks 111-115 San Antonio Spurs.
Juego 4: New York Knicks 107-106 San Antonio Spurs.
Juego 5: San Antonio Spurs 90-94 New York Knicks.
La serie se disputó bajo el tradicional formato 2-2-1-1-1, con ventaja de localía para los San Antonio Spurs.
Sin embargo, los Knicks lograron imponerse en cuatro de los cinco encuentros y cerraron la definición en condición de visitante.