20 de mayo de 2026
{}
Donación

Tiene 12 años y espera la donación de un corazón: la dura batalla de Emilia

Emilia se encuentra internada a la espera de un trasplante cardíaco. Su familia, oriunda de Godoy Cruz, concientiza sobre la donación de órganos y sangre.

Por Celeste Funes

A sus 12 años, la vida de Emilia cambió de manera drástica y repentina. La pequeña mendocina permanece internada en Buenos Aires mientras espera con urgencia un trasplante cardíaco que pueda darle una nueva oportunidad. Detrás de la angustiante espera, su familia impulsa un mensaje que consideran fundamental: la importancia de la donación de órganos y sangre.

“Cada donación puede convertirse en esperanza”: la historia de Emilia

“Hace 5 años que el básquet es parte de su vida. Es una guerrera y hoy espera una nueva oportunidad”, expresaron sus allegados en un video difundido en redes sociales, donde buscan visibilizar la situación de la niña oriunda de Godoy Cruz.

Emilia juega en el club Andes Talleres y, según cuentan quienes la conocen, siempre fue una niña activa, alegre y profundamente apasionada por el deporte.

Sin embargo, todo comenzó a cambiar en febrero de este año. A SITIO ANDINO, su padre, Cristian Troncoso, le contó cómo una serie de síntomas que parecían aislados terminaron derivando en un cuadro crítico que hoy mantiene a su hija conectada a un dispositivo de asistencia cardíaca y pulmonar.

“Esto fue rapidísimo, atacó muy rápido. Nosotros nunca imaginamos que podía ser el corazón”, contó conmovido.

Un cuadro que avanzó en cuestión de semanas

Según explicó Cristian, el primer síntoma fue un cuadro de neumonía. Emilia recibió tratamiento y mostró mejorías, pero poco tiempo después comenzaron otras señales que preocuparon a la familia: síntomas de anemia, cansancio extremo y una marcada pérdida de color en la piel. “Ella empezó a adelgazar, se ponía cada vez más blanca y cuando entrenaba se cansaba muchísimo. Tenía que sentarse porque le faltaba el aire”, recordó.

Los médicos comenzaron a investigar las causas de la anemia mientras Emilia tomaba suplementos de hierro, vitaminas y ácido fólico. Sin embargo, la situación empeoró abruptamente cuando la niña comenzó a presentar sangre al toser. “Un sábado estornudó y escupió un hilo de sangre. Ahí nos preocupamos muchísimo”, relató el padre.

Aunque en un primer momento los estudios no mostraron anomalías, un neumonólogo sugirió su internación inmediata. A partir de allí, el cuadro se agravó velozmente. Emilia comenzó con fiebre, dificultades respiratorias y hemorragias al toser, por lo que fue trasladada a terapia intensiva. “Le hicieron tomografías, ecografías, radiografías y ahí descubrieron que su corazoncito se había dilatado”, explicó Cristian.

El traslado urgente y la espera más difícil

Tras varios procedimientos realizados en el Hospital Español de Mendoza, los profesionales determinaron que Emilia necesitaba una complejidad médica mayor. Fue entonces cuando intervino el Hospital Italiano de Buenos Aires, que organizó un operativo sanitario para trasladarla de urgencia.

Antes del viaje, la niña fue conectada a una máquina ECMO, un sistema de soporte vital de alta complejidad que reemplaza temporalmente la función del corazón y los pulmones.

Actualmente, Emilia lleva casi un mes internada en la provincia bonaerense, sedada y bajo cuidados intensivos pediátricos. Su estado es delicado y el tiempo juega un papel crucial. “Ella es prioridad nacional. Mientras más tiempo esté conectada a esa máquina, peor puede ser”, explicó su padre.

Aun así, la familia se aferra a pequeños avances cotidianos. “Después de 17 días muy duros empezamos a encontrar pequeños hilitos de esperanza. Uno se sostiene de eso para mantenerse en pie”, expresó.

Emilia paciente transplante cardíaco a
Emilia espera ese llamado que pueda cambiarlo todo: la llegada de un corazón compatible.

Emilia espera ese llamado que pueda cambiarlo todo: la llegada de un corazón compatible.

Una familia atravesada por la espera y la solidaridad

Cristian y Mariana, los padres de Emilia, viven desde hace semanas una rutina completamente atravesada por el hospital. Llegan cada mañana temprano y permanecen junto a su hija hasta la noche, atentos a cualquier novedad médica.

“Te despertás miles de veces a la noche esperando que suene el teléfono. Vivís pendiente todo el tiempo”, describió Cristian.

En medio del dolor, destacan el acompañamiento de familiares, amigos, los compañeros del club de Emilia, médicos y otras familias que atraviesan situaciones similares en el área pediátrica del hospital. “Ahí uno se da cuenta del cariño de la gente y de lo que genera ella como persona”, aseguró.

También encuentran contención en padres de niños trasplantados que hoy atraviesan etapas de recuperación. “Escuchar a quienes ya lo vivieron nos ayuda muchísimo, porque saben exactamente lo que estamos pasando”, agregó.

El pedido desesperado: donar órganos y sangre

Más allá de la situación de Emilia, su familia decidió transformar el dolor en un mensaje de concientización. Insisten en la necesidad de hablar sobre la donación de órganos y la donación de sangre, dos gestos que pueden salvar vidas.

“La gente muchas veces piensa que nunca le va a tocar estar en este lugar, pero es muy importante entender lo que significa donar”, sostuvo Cristian.

En la sala pediátrica donde permanece Emilia, las historias de niños que esperan un órgano son constantes. Algunos logran recuperarse y otros siguen aguardando una oportunidad: “Acá vemos chicos trasplantados de riñón, hígado, intestino. Son niños que pudieron seguir viviendo gracias a una donación”.

Mientras tanto, Emilia continúa luchando. Su familia espera ese llamado que pueda cambiarlo todo: la llegada de un corazón compatible. Afuera, en Mendoza, una cancha de básquet, sus compañeros y una vida entera siguen esperándola.

LO QUE SE LEE AHORA
Gripe en Mendoza: qué enfermedades copan el Notti y la estrategia para frenar la saturación.

Las Más Leídas

La DGE y Minería lanzaron un curso para Perforista Minero, con gran salida laboral. Imagen creada con IA
El Ejército licita 70 toneladas de membrillos para conseguir repuestos de una camioneta en San Rafael
Margarita Gutiérrez junto a sus tres hijos. La justicia sospecha que alguno de estos pudo participar del femicidio.
La docente vivía sola en la vivienda donde ocurrió el crimen.
Las detenidas quedaron a disposición de la Justicia Federal, acusadas de infringir la Ley de Estupefacientes.