En menos de un mes, la pelota comienza a rodar y la Dirección General de Escuelas presentó un material didáctico disruptivo que busca que el fervor por el Mundial 2026 entre a las aulas. La propuesta invita a los alumnos a reinventar los himnos y marchas históricas y convertirlas en cánticos de tribuna utilizando la Inteligencia Artificial.
La iniciativa, denominada "Sonidos de la argentinidad: de las marchas al mundial", busca que los estudiantes de nivel Primario y Secundario se apropien de la identidad nacional a través de la emoción y la creatividad, dejando atrás la repetición rígida para abrazar un sentimiento colectivo.
Remixes con IA: los alumnos podrán utilizar plataformas de IA Generativa para crear versiones de las canciones patrias con ritmos urbanos, trap o rock, emulando la fuerza de los himnos que bajan de la tribuna cada vez que juega la Selección.
Challenges de TikTok: se fomentará la creación de contenidos virales donde la historia de nuestros próceres se cuente con la épica, el movimiento y la estética de las redes sociales.
Paisajes sonoros: en las clases de Educación Artística, se buscará recrear el ambiente de un estadio para interpretar las canciones oficiales, uniendo el respeto institucional con la pasión del hincha.
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La propuesta propone una experiencia inmersiva donde la "Scaloneta" es el gran motor de aprendizaje.
Alfabetización y Matemática "en modo mundial"
Lo más innovador del proyecto es su integración con el Plan Estratégico de Alfabetización y Matemática de Mendoza (PEAMM). La letra de las canciones servirá para fortalecer la fluidez lectora —analizándolas como si fueran los versos del próximo éxito de la hinchada—, mientras que la rítmica y los compases musicales se utilizarán para enseñar conceptos matemáticos de manera práctica y sonora.
Identidad con ADN mendocino
El material también incentiva a que este "nuevo aliento" nacional incorpore raíces locales, como la cueca cuyana, para que la identidad de la provincia viaje en cada producción.
Desde la Coordinación de Educación Artística destacan que, si bien la tecnología es el medio, el fin es que el estudiante sea el protagonista de un sentido colectivo que nos una a todos.
Con el Mundial 2026 en el horizonte, las escuelas mendocinas ya empezaron a jugar su propio partido: uno donde la historia se canta con el corazón en la cancha.