Derogación de la Ley del Libro: librerías de Mendoza advierten sobre sus riesgos
El sector se pronunció por medio de una carta abierta a la comunidad. Denuncian que la "biodiversidad" y la "supervivencia" de librerías y editoriales están "en peligro".
Librerías y editoriales de Mendoza advirtieron que la derogación de la Ley del Libro pondría en riesgo la diversidad editorial.
Las librerías y editoriales independientes de Mendoza emitieron un comunicado conjunto para cuestionar el intento del Gobierno nacional de derogar la Ley del Libro. En el texto, advirtieron que la medida podría concentrar el mercado editorial, afectar a los pequeños comercios y reducir la diversidad de publicaciones disponibles.
Las leyes 25.542 (Defensa de la Actividad Librera) y 25.446 (fomento del libro y la lectura) establecen el precio único del libro en todo el país y la exención del IVA para la cadena de producción editorial. En una carta abierta a la comunidad, el sector librero explica que estas herramientas fueron creadas para evitar prácticas de competencia desleal y garantizar que tanto las grandes cadenas como las librerías independientes puedan desarrollarse en condiciones similares.
Desde el sector sostienen que liberar el Precio de Venta al Público (PVP) no beneficia a los lectores a largo plazo, sino que termina favoreciendo a los grandes grupos editoriales y distribuidoras, que suelen estar vinculadas a capitales internacionales. En ese sentido, remarcan que la promesa de un mercado autorregulado con precios más bajos ya demostró sus limitaciones en otros países.
El sector librero mendocino expresó su rechazo al proyecto oficial y pidió a los legisladores nacionales preservar el precio único del libro.
Como respaldo a esa postura, los firmantes —responsables, directoras, gerentes y/o propietarias de librerías y editoriales locales— citaron experiencias internacionales donde la eliminación de regulaciones similares derivó en una fuerte concentración del mercado:
Reino Unido: tras la derogación del Net Book Agreement en la década de 1990, las grandes cadenas impulsaron una guerra de precios que las pequeñas librerías no pudieron sostener. El país pasó de más de 1.800 librerías a menos de 900, y una vez reducida la competencia, los precios volvieron a aumentar.
Brasil y México: la expansión de plataformas de venta masiva sin regulación del precio único generó una mayor concentración del mercado, la reducción de editoriales independientes y el cierre de librerías.
Los mendocinos consideran que esos antecedentes reflejan que el verdadero impacto de una desregulación no es una baja permanente de precios, sino una menor oferta editorial y la desaparición de espacios dedicados a la promoción de la lectura.
En la carta abierta, también solicitaron a los diputados y senadores nacionales por Mendoza que rechacen la iniciativa si llega al Congreso. Advirtieron que la derogación afectaría no solo a los comercios del rubro, sino también a toda la cadena de producción del libro, comprometiendo fuentes de trabajo y la circulación de autores locales.
Además, remarcaron que la provincia posee una importante tradición editorial que podría verse perjudicada si desaparecen las condiciones que hoy permiten competir a los pequeños actores del mercado.
La postura de las librerías independientes
Semanas atrás, en una columna de opinión publicada por Sitio Andino, la responsable de García Santos Libros, María del Pilar García Santos, ya había advertido sobre las consecuencias de eliminar el precio único del libro. "La competencia entre librerías debe ser por su excelencia en atención, el conocimiento del librero y la diversidad de títulos", expresó.
La librera también destacó el papel que cumplen los comercios independientes en la difusión de la producción cultural local. "Mendoza tiene una de las mayores y más ricas producciones literarias del país. Y las librerías independientes somos quienes recibimos, exhibimos y difundimos ese trabajo", continuó.
Referentes de librerías independientes sostienen que eliminar la normativa favorecería la concentración del mercado y perjudicaría a autores, editoriales y lectores.
Asimismo, subrayó que estos espacios suelen organizar presentaciones de libros, talleres y actividades culturales abiertas a la comunidad, funciones que, según señaló, no suelen desarrollar las grandes cadenas instaladas en la provincia.
Librerías de San Rafael se suman al rechazo por la derogación de la ley de libros
La librera Julieta Navarrete, responsable de Librería Fabularia en San Rafael, advirtió en Noticiero Andino explicó que el precio único del libro permite que pequeños comercios puedan competir en igualdad de condiciones con grandes cadenas y plataformas. "Tocando una pequeña cosa como el precio único se desarma todo eso que llevó muchas décadas en construirse", sostuvo. Además, alertó que la desaparición de las librerías de barrio también afectaría el empleo local y los espacios de promoción cultural.
En sintonía, el escritor José Niemetz aseguró que la discusión excede el funcionamiento de las librerías y alcanza de lleno a la política cultural del país. Sostuvo que, sin el precio único del libro, las grandes superficies y plataformas digitales terminarán definiendo qué obras llegan al público y cuáles dejan de publicarse.
"Lo que más me preocupa es que las grandes plataformas van a decidir la política cultural de mis hijos y de mis nietos", afirmó.
Un debate que volvió a instalarse
La discusión sobre la Ley del Libro no es nueva. El presidente Javier Milei ya había incluido su derogación en el DNU presentado al inicio de su gestión. Posteriormente, en julio de 2024, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, aseguró que el Gobierno abordaría nuevamente el tema "de una manera u otra".
Ahora, el funcionario volvió a impulsar la iniciativa y reabrió un debate que genera preocupación entre libreros, editoriales y autores de todo el país, quienes consideran que la eliminación del precio único podría modificar profundamente el funcionamiento del mercado editorial argentino y poner en riesgo la bibliodiversidad y la supervivencia de las librerías independientes.