A pocas semanas del inicio del ciclo lectivo 2026, las librerías y papelerías enfrentan un escenario complejo: los útiles escolares muestran precios retrasados frente a la inflación, mientras los costos de funcionamiento no dejan de crecer. La situación genera alivio para las familias, pero pone en jaque la sostenibilidad del sector.
Precios planchados y costos en alza: el difícil momento de las librerías
Daniel Iglesias López, referente de la Cámara de Librerías y Papelerías de la Argentina (CAPLA), graficó la situación con una comparación contundente. “Un lápiz negro cuesta 300 pesos; para tomarme un café te voy a vender 40 lápices negros”, expresó al subrayar la pérdida de valor relativo de productos que acompañan al alumno durante meses.
El fenómeno se explica, en parte, por una inflación sectorial muy por debajo del índice general. Según explicó el dueño de la librería Tesis en diálogo con el medio Splendid AM 990, durante el segundo semestre se registraron incluso procesos de deflación en determinados artículos. “Pinturitas que costaban 4.000 pesos pasaron a valer 1.800”, atribuyendo la baja a la fuerte competencia y a cambios en las expectativas del mercado mayorista.
utiles escolares
Si bien esta situación representa una buena noticia para el consumidor, que puede acceder a precios más bajos, para los comercios implica un desafío complejo. Esto se debe a que las librerías deben absorber aumentos en salarios, servicios y mantenimiento sin trasladarlos a los precios finales, lo que tensiona su rentabilidad.
Cuál es la situación de las librerías en la provincia de Mendoza
Los ajustes de precios oscilan entre un 10% y un 15%, y además, este incremento no se aplica de manera uniforme a todos los artículos. De hecho, varios elementos presentan valores similares a los del año pasado.
En nuestra provincia, otro factor que juega en contra de los comerciantes es la oferta de Chile. La calidad, variedad y los precios más que atractivos inclinan la balanza de los padres en favor de los productos trasandinos.
La coyuntura inflacionaria es solo uno de los factores que causa dolor de cabeza en este tipo de negocios. El sector enfrenta transformaciones estructurales, como la irrupción de nuevas tecnologías, que reduce la venta de papel y material impreso, y la caída de la natalidad, que achica el mercado paulatinamente. Iglesias López mencionó proyecciones que indican una reducción de más de un millón de alumnos para 2030.
Ante este panorama, el comerciante destacó el valor de la compra presencial y el asesoramiento profesional. “Si uno quiere hacer una compra óptima, puede gastar poco dinero. La clave es venir con tiempo, comparar y elegir”, concluyó.