Con el inicio del año y tras la aprobación del Presupuesto 2026, el Gobierno de Mendoza comenzó a definir cómo enfrentará uno de los principales desafíos de su agenda financiera: el pago de vencimientos de deuda.
El Gobierno provincial habilitó un marco legal para emitir deuda en 2026 con el objetivo de pagar vencimientos y reordenar compromisos financieros ya asumidos.
Con el inicio del año y tras la aprobación del Presupuesto 2026, el Gobierno de Mendoza comenzó a definir cómo enfrentará uno de los principales desafíos de su agenda financiera: el pago de vencimientos de deuda.
En ese marco, el Poder Ejecutivo dictó el Decreto 11, una norma que establece el marco legal para que la Provincia pueda emitir distintos instrumentos de deuda a lo largo de 2026, en función de las condiciones del mercado. Esta posibilidad fue autorizada por la Legislatura.
Cabe aclarar que la medida no implica salir de inmediato a tomar financiamiento, sino dejar habilitadas las herramientas necesarias para cumplir con compromisos ya asumidos y evitar rojos en las cuentas públicas.
El decreto autoriza dos grandes bloques de endeudamiento. Por un lado, hasta $354.610 millones destinados a pagar amortizaciones de deuda incluidas en el Presupuesto 2026.
Por otro, habilita hasta $471.817 millones para refinanciar, reprogramar o canjear deuda existente, principalmente con vencimientos concentrados entre los años 2027 y 2031.
Desde el Ejecutivo aclaran que estos montos no implican aumentar el nivel de endeudamiento, sino administrar de manera ordenada obligaciones que ya existen y evitar un “cuello de botella” financiero en el corto y mediano plazo.
Con este decreto, la Provincia quedó habilitada a emitir distintos instrumentos financieros, según las condiciones del mercado. Entre ellos, bonos en pesos ajustados por inflación (CER), títulos a tasa variable (BADLAR o TAMAR) y bonos en pesos a tasa fija.
También se dejó abierta la posibilidad de emitir deuda en dólares a tasa fija, con plazos más largos, de hasta ocho años.
La elección del tipo de bono, el plazo y la tasa quedará en manos del Ministerio de Hacienda, que definirá cada operación en función de la conveniencia financiera del momento.
En la mayoría de los casos, la deuda estará garantizada con recursos de la coparticipación federal y otros ingresos provinciales, un mecanismo habitual en este tipo de operaciones.
El decreto delega facultades al Ministerio de Hacienda, que podrá definir fechas, montos, condiciones financieras, declarar desiertas licitaciones o incluso cancelar emisiones si el contexto no resulta favorable.
Además, cada operación deberá contar con la autorización del Gobierno nacional, tal como lo establece la normativa vigente para el endeudamiento de las provincias.
Desde el Ejecutivo sostienen que mantener actividad en el mercado de capitales permite mostrar previsibilidad y sostener el perfil financiero de Mendoza.
La estrategia apunta a distribuir vencimientos en el tiempo, reducir riesgos y ganar margen de maniobra ante escenarios económicos cambiantes.
En ese sentido, el decreto deja todo preparado para actuar con rapidez cuando aparezcan condiciones de mercado convenientes para la Provincia.
Amortizaciones previstas en 2026:
La Provincia debe afrontar pagos de capital por $354.610 millones, ya incluidos en el Presupuesto 2026.
Vencimientos concentrados entre 2027 y 2031:
Los bonos provinciales emitidos en años anteriores generan compromisos por $373.350 millones en ese período.
Emisiones adicionales ya realizadas:
A fines de 2025 se emitieron títulos TAMAR por $98.466 millones, que no estaban contemplados cuando se envió el Presupuesto a la Legislatura.
Total de deuda a reordenar en el mediano plazo:
Sumando esos conceptos, el stock de vencimientos que el Gobierno busca refinanciar o reprogramar asciende a $471.817 millones.

