Evidentemente alguien está faltando a la verdad en el equipo de Javier Milei y Luis Caputo. O el Banco Central no tiene poder de fuego para aplicar la política prometida o se confirma que la medida fue para garantizar la salida barata del carry trade de los amigos y clientes del Ministro.
Los dólares financieros y el dólar blue rebotaron fuerte y no respondieron a las políticas de intervención del gobierno. El Central compró ayer 30 millones de dólaresque debería haber volcado al mercado para esterilizar los pesos emitidos para esas operaciones. ¿Lo hizo? A juzgar por los resultados no cumplió su promesa.
Desde el sábado que, a las apuradas, se anunciaron las medidas de intervención y emisión cero,la información cierta y veraz sobre cómo se están implementando no existe.
El Central sigue informando diariamente las mismas variables sin comunicar sus posibles intervenciones en el mercado de los dólares financieros o la cantidad de pesos esterilizados después haber emitido para comprar. Así nos enteramos que a pesar de comprar dólares volvió a perder reservas (33 millones). La realidad aparece cada vez más lejana al relato que proponen el Presidente y el Ministro a través de las redes sociales y los espacios radiales y televisivos amigos.
Milei-Caputo-Adorni venden el modelito como la forma de "cerrar la última canilla de la emisión monetaria" que sería la de los pesos que se le entregan a los exportadores por los dólares de sus ventas al exterior. La jornada de ayer fue clara en que el Mercado (y el Fondo) ya le picó hace rato el boleto a Caputo y la confianza duró la nada misma.
Javier Milei cree que él, lider mundial de los mundiales, puede hacer que los dueños del poder confien en su ministro y ayer volvió a alabarlo exageradamente, sin embargo la absoluta excentricidad y falta de arraigo en la realidad de las medidas que toma Economía, el accionar político de un gobierno sin rumbo que amenaza funcionarios propios por redes sociales hasta echarlos y aún después los sigue denigrando solo por tener alguna opinión distinta, que se dice y desdice a cada paso, que saluda la visita de Diputados Nacionales a los peores exponentes del proceso de Reorganización Nacional responsables de los más aberrantes crímenes y una larga lista no es mirado con agrado en ningún sector del poder real.
Es cierto que Milei tiene una ventaja, a ese selecto grupo lo espanta la sola posibilidad de la vuelta del peronismo con quienes, paradójicamente, siempre les va mejor según sus propios balances.
Luis Caputo le vendió a Javier Milei y la mesa chiquita que era imbatible la idea de intervenir el mercado, bajar la brecha, secar los pesos y así cuidar la baja de inflación. Con ese combo los agroexportadores se volcarían a liquidar para no perder plata y los organismos al notar que se achica la brecha y se acerca el fin del cepo abrirían la billetera.
Todo eso por lo menos en las primeras 72 horas no ocurrió y probablemente no ocurra nunca por una razón que es mucho más simple que todo lo que se supone de mercados y triangulaciones complicadas. Ni el campo y mucho menos los organismos internacionales están dispuestos a financiar el nuevo-viejo modelo de Luis Caputo de garantizar la salida tranquila de sus amigos del carry trade rifando los pocos dólares de la economía argentina.
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Ni el campo, ni los mercados parecen querer ser tomados como conejillos de indias para financiar otro ciclo de fuga comandado por Luis Caputo.
El mercado ya advierte que el próximo problema se avecina muy rápido y tiene olor a un nuevo incumplimiento de promesas por parte del Ejecutivo.
Ayer en uno de los habituales contactos de análisis con sus clientes del que en pocos días será el banco privado más grande de la Argentina se advirtió sobre el problema mayúsculo en el que se ha transformado en Impuesto PAIS para Luis Caputo.
En junio la recaudación del gravamen fue equivalente a 1.4 puntos de PBI, recordemos que según Economía el superávit de junio fue del 1.1 primario y 0.4 financiero. La sola baja de un tercio del impuesto sobre las operaciones de dólares volvería a dejar al Gobierno en zona de deficit. Sin la existencia del tributo el deficit de sexto mes hubiera rondado los 500 mil millones de pesos.
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Luis Caputo y el presidente aseguraron que en septiembre se reduciría al 7.5 por ciento original y en diciembre se eliminaría las cuentas no dan para tomar esa determinación.
A nadie se le escapa que la recesión forzada por las medidas económicas frenó la inflación, pero también llevó puesta la recaudación fiscal en un contexto dónde además el Tesoro asume nuevos compromisos y mayores costos al emitir la LEFI que reemplazaran a los pasivos remunerados del Central.
Apagando las redes y viendo la película es bastante fácil entender por qué el equipo económico no recupera ni un gramo de confianza de los mercados y operadores