Política Económica

Luis Caputo, entre la espada de Javier Milei y la pared del FMI

Luis Caputo siente cada vez más presión del FMI y el presidente para levantar el cepo, pero no consigue los dólares necesarios.

Por Marcelo López Álvarez

En el breve espacio entre la espada y la pared, apenas entra el cuello de Luis Caputo. El ministro de Economía ve cómo pasan las horas sin los dólares que necesita la economía argentina para funcionar y pueda anunciar el levantamiento del cepo.

Por un lado, el FMI apura ya sin tapujos el cumplimiento de las promesas de unificar los tipos del cambio y levantamiento del cepo. Por otro lado, Javier Milei dice una cosa con la boca y otra con sus gestos. Pide aplausos para Caputo y asegura que es el mejor ministro de la historia, mientras agita el fantasma de su archirrival Adolfo Sturzenegger sumándose al gabinete nacional.

Luis Caputo, ¿cuál es el plan?

No son pocos los academicistas, estudiosos de la historia y de la economía que sostienen (quizás con algo de visión conspiranoica) que el plan de fondo que ejecutan Javier Milei y Luis Caputo como representantes del mundo financiero es la anexión blanda de Argentina a los Estados Unidos.

Hace algunas horas después de la declaración de AmCham juzgando de insuficientes el RIGI y la Reforma Laboral como salieron del Senado, Pablo Ferrari, economista, docente e investigador de la UNdAv aseguraba a un medio colega porteño que “las violentas propuestas de la AmCham van a profundizar el deterioro integral. El RIGI no es un punto de la Ley Bases, es la esencia del modelo desnacionalizador de Milei para, en la práctica, anexionar Argentina a Estados Unidos bajo el espíritu de la Alianza para la Prosperidad Económica en las Américas (APEA) puesta en marcha por Biden en 2022, que es el nuevo ALCA de la vieja “Doctrina Monroe’”.

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La teoría de Ferrari es sostenida también por otros académicos y en ello enmarcan la presión tanto de empresas como gobiernos extranjeros (especialmente Estados Unidos) a través del FMI, para unificar los mercados cambiarios y levantar definitivamente las restricciones cambiarias o cepo.

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Luis Caputo quiere levantar el Cepo pero... ¿Qué es el Cepo?

Mucho se habla del cepo pero... ¿por qué es tan difícil de desarmarlo? Fundamentalmente porque es un instrumento que se comienza a usar como política económica en los tramos finales de la administración de Cristina Kirchner como forma de preservar los dólares que comenzaban a escasear en la economía argentina. A partir de allí, los desmanejos macro de Mauricio Macri con Luis Caputo y Federico Sturzenegger, solo llevaron a que cuando lo tuvo que reponer, fue con más profundidad que después se incrementó con el gobierno de Alberto Fernández y agravó, aún más, el libertario anti Estado Javier Milei.

Recurrimos a Guido Zack, doctor en análisis económico por las universidades de Alcalá y Complutense de Madrid y licenciado en economía por la UBA, Director de Economía de Fundar y Coordinador del Centro de Investigaciones Macroeconómicas para el Desarrollo (CIMaD) de la EEyN-UNSAM e Investigador asociado y coordinador de la Cátedra Raúl Prebisch; entre otras decenas de datos de su currículum (un poquito más extenso y talentoso que el del especialista en crecimiento con y sin dinero). Envió un excelente trabajo a suscriptores explicando los alcances del llamado cepo.

Zack explica que el Gobierno de Javier Milei, cuando asumió, tomó la “estrategia para corregir los desequilibrios de la economía incluyó, entre otras cosas, un fuerte ajuste fiscal y una devaluación controlada. Decimos que fue controlada porque a pesar de que el aumento del tipo de cambio oficial fue del 120%, no se lo dejó libre sino que se fijó un nuevo valor (800 pesos por dólar) y el ritmo al que iba a seguir aumentando (2% por mes). Para que un Banco Central sin reservas pudiera controlar así el tipo de cambio era necesario mantener el cepo. Esta estrategia sumergió a la economía en una recesión de una magnitud solo comparable con 2002 o la pandemia y provocó un salto inicial de los precios que llevó la inflación en diciembre por encima del 25% mensual, para luego ir bajando hasta el 4,2% de mayo”.

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Luis Caputo junto a Kristalina Georgieva, el FMI exige el levantamiento del cepo.

Luis Caputo junto a Kristalina Georgieva, el FMI exige el levantamiento del cepo.

El académico, antes que nada, explica que lo que se le pide a la Argentina es lo que no pasa en el mundo. “El cepo es la palabra coloquial para nombrar a la restricción a la libre movilidad de capitales, es decir, a la posibilidad de cambiar libremente moneda local por moneda extranjera. Sin embargo, la movilidad no es a todo o nada, sino que casi todos los países en desarrollo tienen algún grado mayor o menor de regulación.

Un conjunto adecuado de regulaciones no genera la aparición de una cotización paralela del tipo de cambio, a la vez que es útil para amortiguar la volatilidad de los mercados financieros en la economía local. En particular, buscan incentivar (o al menos no obstaculizar) la entrada de flujos de capitales productivos, aquellos destinados a estimular la producción, agregar valor, generar empleo y, en muchas ocasiones, potenciar las exportaciones. Al mismo tiempo, se procura desincentivar o al menos no favorecer la entrada de capitales financieros de corto plazo, que pueden salir repentinamente, trasladando la volatilidad inherente del mercado financiero a la economía real. Esto se manifiesta en variables como el tipo de cambio y la tasa de interés, impactando negativamente la estabilidad económica”

Entonces, como primer paso, el cepo o las regulaciones a la movilización de capitales no es mala en sí, pero es claro que “Cuando las restricciones son excesivas, en especial cuando se limita, por ejemplo, la capacidad de los ahorristas de decidir en qué moneda ahorrar o la posibilidad de que las empresas extranjeras remitan utilidades y dividendos a sus casas matrices, suelen aparecer cotizaciones paralelas del tipo de cambio. En estos casos, la regulación ya no funciona como un amortiguador entre la volatilidad financiera y la economía real, sino como un limitante a los dólares que toda economía en desarrollo necesita para crecer”.

Zack remarca que en la actualidad, el cepo argentino es muy restrictivo, el texto ordenado del BCRA tiene 210 páginas y a eso hay que sumarle las disposiciones de la CNV. De manera muy sucinta se lo podría esquematizar en tres cepos distintos: el cepo al comercio exterior, el cepo financiero y el cepo cruzado.

Luis Caputo, ¿puede eliminar el cepo?

La profundidad del sistema lo primero que muestra es la imposibilidad de eliminarlo de un momento para el otro como deja trascender Milei que haría o parece reclamar el Fondo Entonces surgen preguntas básicas ¿por dónde empezar? ¿Qué priorizar? ¿La acumulación de reservas o la reactivación de la economía?

El economista plantea que “esta disyuntiva se mantiene a la hora de decidir qué parte del cepo relajar primero. Si se relajan las restricciones comerciales, entonces las mayores importaciones van a permitir una reactivación de la economía, pero un menor superávit comercial y, por lo tanto, una menor acumulación de reservas internacionales. Si se relajan las restricciones financieras, la reactivación de la economía se hará esperar pero se mantendría el superávit comercial y la acumulación de reservas. No hay consenso acerca de qué hacer primero”.

Lo que es claro es que en la Argentina no hay reactivación económica si no recupera el mercado interno, decisión que el Gobierno no parece dispuesto a tomar

Zack remarca que es llamativo que el Gobierno no haya aprovechado los meses de calma financiera y cambiaria para relajar las restricciones. Solo se encargó de eliminar o reducir las principales fuentes de emisión monetaria, como el déficit fiscal o los intereses de los pasivos remunerados del BCRA. En la misma línea, ahora sostiene que el siguiente paso es resolver el problema de los puts, es decir, el seguro del BCRA sobre los títulos del Tesoro”.

La escasez de dólares no se compensa con escasez de pesos y a Caputo la única forma que se le ocurre de conseguir dólares es mantener el cepo y tomar deuda.

Bien hace el investigador en advertir que “Sería importante aprovecharla, porque, si no abandonamos el cepo a tiempo de manera controlada, el cepo nos abandonará y, si eso sucede, el descontrol puede ser mayúsculo”.

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