Ley ómnibus

Javier Milei, como Groucho Marx: ¿A quién le va a creer, a sus ojos o a mí?

Javier Milei sigue por Estados Unidos más preocupado por fotos e imagen que por el país. Guillermo Francos logró que la Ley ómnibus llegue al recinto.

Por Marcelo López Álvarez

Una de las tantas frases que se le atribuyen a Groucho Marx reza "¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?". Puede ser una definición perfecta para el gobierno de Javier Milei, a quién le creemos. ¿A lo que vemos cada día o a lo que nos cuenta un gobierno que es contradictorio hasta en el relato?

Repasando las fotos oficiales del propio presidente es quizás el mejor ejemplo de tal situación. La necesidad ostentosa de construir la imagen de un sex simbol por el cual se pelean las vedettes, que es alto de pies grandes, rostro perfecto y que el mundo se arrastra a sus pies (siempre en zapatillas de trekking) no solo es ridícula, sino que choca con lo que ven nuestros ojos y nuestro raciocinio día a día.

La pregunta surge sola por lo obvia; Si lo que quedó es fundamental, entonces todo lo que se sacó y complicó durante a meses al Gobierno era superfluo. Si era innecesario o de poca importancia,por qué se presentó por allá por diciembre como insustituible.

La ley ómnibus de Javier Milei se llenó de paradas

Ayer en la noche con la Comisión en cuarto intermedio y con un nuevo aumento de impuestos el Gobierno logró ”convencer” al senador santacruceño Jose Carambia de firmar un dictamen. La llave fue el aumento de las regalías mineras de 3 a 5 puntos que ahora deberá incluirse en el paquete fiscal.

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Guillermo Francos sale del Senado, después de destrabar la ley ómnibus de Javier Milei

Guillermo Francos sale del Senado, después de destrabar la ley ómnibus de Javier Milei

Hasta la hora que cerramos esta columna no estaba claro cuántas firmas tiene el dictamen de mayoría, si hay otro dictamen y cuantas firmas tiene.

Hay que aclarar que para que haya dictamen no hace falta que todos firmen. Con que la mitad más uno de los integrantes de la comisión firme algún dictamen alcanza. NI siquiera eso podía lograr el oficialismo hasta que llegó Guillermo Francos en la noche al Congreso y logró torcer la voluntad de Carambia con las regalías y la del fueguino Pablo Blanco con la promesa de que los trabajadores de Tierra del Fuego seguirán sin pagar ganancias.

En un gobierno de imagen, marketing y redes sociales no importa lo que diga la ley, solo que el título salga.

La doble vara sigue más vigente que nunca, imagine el lector por un momento que en un gobierno de otro signo político se firmaba un dictamen de una ley “trascendental” que nadie sabe que contiene.

Ley ómnibus: Un dictamen para dos tratamientos

En el relato que el Gobierno muestra como un éxito rotundo y que, por supuesto, nadie analiza ni piensa, solo abre la puerta a una nueva complejidad para el Gobierno que para tener su ley todavía debe afrontar dos tratamientos.

En todo caso lo que logró Francos en la noche de ayer es volver a Diputados, ya que si el proyecto pasa el Senado deberá volver a la Cámara Baja con muchas particularidades reglamentarias que dependerán de cómo se vote en el Senado.

El camino todavía es largo para lograr la aprobación de una ley que el Gobierno considera fundamental, pero ni los legisladores saben qué dice. Parecen creerle a Milei más que a sus propios ojos.

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