Ante el crecimiento de casos de ciberacoso y consumos problemáticos de los jóvenes en torno a las redes sociales y el mundo digital, la diputada provincial Griselda Petri presentó un proyecto de ley para regular el uso de celulares en escuelas públicas y privadas de Mendoza.
"No se trata de demonizar la tecnología. Los celulares son herramientas importantes", señaló Petri. "Pero su presencia desordenada en el aula genera distracción, facilita el ciberacoso entre pares y alimenta conductas adictivas en edades críticas. La escuela tiene que ser un espacio capaz de proteger la atención, la conversación, el pensamiento crítico y los vínculos interpersonales; promoviendo la educación responsable acerca del uso de dispositivos tecnológicos".
25 de Febrero de 2026, Inicio de clases, colegio, clases, alumnos, escuela nueva de Lavalle, estudios, nivel educativo, celular en el aula
El objetivo del proyecto es prevenir ciberacoso y adicciones.
Foto: Cristian Lozano
Qué propone Griselda Petri para regular el uso de celulares
El proyecto de ley de la legisladora segmenta por niveles educativos:
En los niveles inicial y primario: la restricción será prácticamente total durante la jornada escolar, con excepciones acotadas para estudiantes con discapacidad que requieran el dispositivo para accesibilidad, contacto con familia en caso de emergencia médica y uso bajo supervisión docente cuando forme parte de la propuesta pedagógica de la clase.
En el nivel secundario: la restricción se aplica durante el horario de clases, salvo para actividades con propósito pedagógico explícito. Fuera del aula, queda a discreción de cada institución establecer sus propias normas.
La presencia desordenada de la tecnología en el aula genera distracción La presencia desordenada de la tecnología en el aula genera distracción
El régimen de sanciones previsto en la iniciativa sigue las disposiciones de la Ley Provincial Nº7.861, que establece un gradualismo en el régimen disciplinario institucional, buscando restaurar normas que protejan el aprendizaje colectivo.
La propuesta se enmarca en una preocupación internacional. Varios países europeos, algunos estados norteamericanos y provincias argentinas al igual que la Ciudad de Buenos Aires han adoptado medidas similares en los últimos tres años, con resultados positivos en concentración y reducción de conflictividad escolar.