miércoles 3 ago 2022
San Rafael

Emir Félix: "Pedí despedirme de mi familia y ahora tuve que aprender a caminar"

En una entrevista exclusiva con TVA y después de 5 meses de internación, Félix reveló que ha tenido que "aprender a caminar, a comer, a mover los dedos.

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Sitio Andino. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Por Cristian Pérez Barceló 28 de junio de 2022 - 06:50

Emir Félix sabe que peleó con la muerte; contó que hasta pidió despedirse de su familia cuando estuvo en la Unidad de Terapia Intensiva del hospital Central; pero reconoce que es muy difícil “bajar un cambio, porque el trabajo hay que hacerlo bien”. En una entrevista exclusiva con Televisión Andina (TVA) y por primera vez después de cinco meses de internación y recuperación, reveló que ha tenido que “aprender a caminar, a comer, a mover los dedos”; pero ya se prepara para comenzar a trabajar la próxima semana en la gestión municipal de San Rafael.

Sobre por qué tuvo la recaída que lo llevó a estar en riesgo vital, después de haber superado una crisis hace poco más de un año, contó que “estaba en eso, estaba haciéndome estudios que no me hice en su momento, con una neumonía que vengo desde muchísimo, que es una cuestión endocrinológico bastante compleja, que todavía no se sabe bien qué lo produce.. estaba en eso, y tuve lo que se llama un neumotórax, que con una neumonía adentro, hacía todo más riesgoso y complejo, lo que derivó en los hechos que todos conocen y que terminé con un respirador”.

NOTA EXCLUSIVA A EMIR FELIX CURIOSOS DEL PODER

“Ahora tuve que parar obligado, no tuve otra”, se lamentó, respasando que “fueron años de mucho vértigo y trabajo. Hoy estoy con la rehabilitación y todavía sigo con medicación, kinesología y fisitoterapeuta para ir recuperando pulmones y el estado físico que debo tener”.

“Igual, yo con muchas ganas de volver al municipio; hoy ya estoy trabajando con Paulo (Campi; intendente interino), con los secretarios. Es mi pasión, es la pasión que cada uno tiene. Para mí es una pasión en un trabajo que me gusta y vivo con intensidad”, dijo Félix ansioso por volver a la Intendencia.

San Rafael es como una minigobernación para Félix “por el carácter que nosotros le damos a la gestión; cuando hay problemas con el agua, por ejemplo, es la municipalidad la que tiene que salir; cuando hay alguna entidad que falla, es donde tenemos que llegar e intentamos hacerlo”.

Todavía repasa el ritmo que tuvieron durante la pandemia que describe como “muy estresante y dura, no pudimos parar, en el medio tuvimos pérdidas de amigos y colaboradores que se fueron; o sea que fue una situación dura la que hemos estado viviendo. Pero yo con ganas de apuntar para adelante, mirar para adelante”, dijo Fe´lix.

“No se puede bajar un cambio, el trabajo hay que hacerlo bien”

¿Nos vas a bajar un cambio, mirá que te lo dicen tu hermano, los pibes?, le consultamos y su respuesta fue hasta confrontativa con esa idea: “Lo que pasa es que ¿cómo bajás un cambio, qué significa?, el trabajo hay que hacerlo bien, y cuando la demanda está y hay que abastecerla”.

Sí admitió que “me tengo que cuidar un poco más; no puedo estar en reuniones muy numerosas; todavía voy a tener que hacer todo un proceso de mi vuelta hasta que esté trabajando en normalidad absoluta; voy a transitar unos días, no va a ser de un día para el otro”.

Entrevista Emir Félix

Preguntado si era consciente del grave estado de salud que vivió, dijo que “sí, por supuesto que sí porque por momentos me bajaban las dosis para ver si me podían sacar el respirador, y ahí tenía estados de conciencia muy nublada pero la tenía. Veía a mis hijos y escuchaba hablar a los médicos, veía que entraba mi mujer; porque las terapias intensivas son muy restrictivas en cuanto a los ingresos”.

Félix reveló que se despertó recién en Buenos Aires. “Si bien iba despierto, iba en estado de inconsciencia. El estado de conciencia lo tomo una semana después de estar en Buenos Aires. Vi que me subían a una ambulancia y veía pasar a uno de mis hijos, y a mi mujer con los bolsos pero no tenía plena conciencia de lo qué estaban haciendo conmigo”.

Ya en enero cuando se presentó a la inauguración del Parque de los Jóvenes, “iba mal”, contó; pero inmediatamente aclaró que eso es porque “ha sido mi carácter de toda la vida. La obsesión en los hombres es muy complejo, y en el trabajo nuestro, la obsesión es muy difícil”.

Lo que pasa es que el municipio de San Rafael es muy grande, y en la difícil situación que vive la gente en los últimos 6, 7 años, situaciones económicas muy complejas, el municipio tiene que estar muy presente”, se justificó, para explicar allí que el problema es enfrentar lo que denominó objetivos móviles que cambian constantemente; “lo que no te permite a veces fijar objetivos a largo plazo; vas detrás de ellos, y hay que tratar de estar a esa altura, la obsesión por cumplir está. Lo que pasa es que el municipio de San Rafael es muy grande, y en la difícil situación que vive la gente en los últimos 6, 7 años, situaciones económicas muy complejas, el municipio tiene que estar muy presente”, se justificó, para explicar allí que el problema es enfrentar lo que denominó objetivos móviles que cambian constantemente; “lo que no te permite a veces fijar objetivos a largo plazo; vas detrás de ellos, y hay que tratar de estar a esa altura, la obsesión por cumplir está.

Ahí fue cuando se de tuvo en sus colaboradores: “Lo que sí tengo que decir que el equipo ha funcionado maravillosamente bien. Por ahí soy el que tiene mayor visibilidad, pero también queda demostrado que uno sin un equipo de trabajo, sólido y gente muy comprometida, con el compromiso de estar un sábado, un domingo, si viene una tormenta, estar; si falta agua en tal distrito, estar. Digo, el estar permanentemente abocado a la tarea, es desgastante y duro; pero tener un equipo que se ha ido renovando y fortaleciendo, nos permitió que el municipio no parara porque yo estuviera inconsciente”.

Félix, Resaltó al intendente interino, Paulo Campi que, como presidente del Concejo Deliberante, se hizo cargo del Ejecutivo: “ha funcionado muy bien, las tres secretarías han funcionado, las direcciones. Cuando llegué a San Rafael no me daban ni los celulares para poder estar al tanto de cómo se ha avanzado en las obras y en lo servicios, si había decaído la recolección que es todo un tema complejo el barrido de la ciudad; pero ni bien pude subirme a la camioneta y ver yo, pude ver que la cosa funciona, que está limpia la ciudad. Hace rato, hace 20 días empecé a recorrer los barrios, que suelo hacerlo de noche, pero ahora el frio me complica, me tengo que cuidar mucho los pulmones, tengo uno prácticamente que se achicó por el neumotórax y el hemotórax que tuve”.

La recuperación

En cuanto al proceso de recuperación, señaló que ahora tiene “menos medicación pero sigo teniendo para fortalecer hierro, los antibióticos de manera preventiva porque todavía tengo altos los niveles de corticoides, que recién se están empezando a normalizar ahora; y eso hace que las defensas bajen y uno esté mucho más expuesto”.

En ese tramo de la charla fue donde, sin embargo, dijo contundente: “Yo me siento muy bien; me tengo que cuidar pero me siento muy bien, aun cuando me cuesta todavía físicamente. Pero estoy sólido, con ganas de estar, por más que algunos rabean porque dicen que he adelantado mi vuelta; pero para mí es muy necesario, me revitaliza, el trabajo ayuda”.

Félix sabe que peleó con la muerte, y lo dice sin eufemismos: “Sé que estuve complicado porque en algún punto los médicos planteaban que dependía de mí, que ya no había más nada que hacer médicamente”. También sabe que “gracias a Dios, gracias la energía de los sanrafaelinos que me la hicieron llegar a mí, a través de mi familia; y si bien yo estaba inconsciente, yo escuchaba cuando ellos me hablaban y después en la etapa que entro en consciencia, pude visualizar pude visualizar la buena energía, de toda la provincia, pero especialmente de San Rafael”.

“Colegas tuyos me decían que nunca había pasado que la gente rezara por un político”, completó con carcajadas Félix.

Y ya más serio, reveló que tuvo que “aprender a caminar en barra, no tenía sincronización ni siquiera de los dedos, después de 70 días, de los cuales casi 40 inconsciente. Es aprender de nuevo a comer; es todo un proceso que vivieron muchos enfermos de covid, que pasaron por el respirador y la terapia. Y que fue por eso que pusimos el centro de rehabilitación en la pandemia”.

“Pedí despedirme de mi familia”

Félix fue tan abierto en revelar sus vivencias, que hasta narró que “a las 3 de la mañana del primer día que estuve en UTI me despertaron para decirme que me tenían que intubar y yo dije: quiero despedirme y saludar a mi familia. Pero me dijeron que no había tiempo, estaba oxigenando al 60% y tenía un pulmón prácticamente perdido y el otro funcionando mal”.

Cuando me dijeron que me tenían que intubar, y veía dos caños que me salían del costado, la vi difícil; me la vi complicada.

Todo esto es un aprendizaje duro. Pero igual, Emir no es de los que aprenden rápido ciertos aspectos de su vida intensa porque, como lo contó él, cuando hace dos años lo llevaron a Buenos Aires recién comenzada la pandemia, “le dije a Fredy (Mazzamatti, su secretario): ‘Si vuelvo, vamos a cambiar el hábito, vamos a tratar de trabajar menos, vamos a cuidarnos más’. Volví e hicimos exactamente lo mismo que veníamos haciendo anteriormente; no aprendimos nada.”

Entrevista Emir Félix

“Ahora, físicamente la vi más compleja que la otra vez, aún cuando aquella vez fue dramática porque en el lugar donde estaba vi saliendo gente de terapia intensiva bolsas negras, es tristísimo, muy fuerte”.

Félix perdió funcionarios y amigos durante la pandemia, y recordó en la nota, por ejemplo, a quien era presidente de los concejales, el contador Vergara: La pérdida de Ricardo me afectó mucho, muchos amigos que se fueron con este Covid, pero aprendizaje te queda, por supuesto, la valoración de vivir, sobre todas las cosas”.

También mencionó a su madre recalcando que “mi vieja es fuerte”, su hermano Omar que se cargó “todos a la espalda”, y por supuesto a “mis hijos, mi mujer lo pasaron muy duro, lo sé. Todo el círculo, yo estaré eternamente agradecido por lo importante que es la familia, los afectos, los amigos”.

Y ahí llegó al momento que lo pinta de cuerpo entero como funcionario dedicado a destajo a su tarea. Porque si bien reconoce que la importancia de escuchar a los médicos, también explicó de dónde nace su convicción de no bajar el ritmo.

“Lo primero que te dicen los médicos: tenés que aflojar. Pero el trabajo es lo que te ayuda a vivir, también, sino cuando hablamos con alguien que se está jubilando, todos tienen que ver cómo va a ser la vida en esa etapa. A mí me queda un añito y medio por delante en la intendencia, y quiero terminar las ideas, los proyectos”.

“Algunas cosas quedarán haciéndose y otras las podremos terminar; otras las terminará el gobierno que siga. Pero lo importante es que hemos construido un municipio muy fuerte, muy sólido, uno de los más fuertes de la provincia”, agregó Félix.

Ya ingresando en lo que viene, estaba al tanto, por ejemplo, de las novedades que se están dando en una obra muy necesaria en el sur mendocino, que es el nuevo gasoducto, “que ahora se siente el problema, pero el año que viene, no vamos a tener problemas. Es una obra que la vamos ejecutando nosotros y después vamos recibiendo la plata. Ya están soldando caños, desde el jueves pasado se empezó a soldar. Son más o menos 27.000 hogares más que podremos darle gas en San Rafael y en Alvear”.

Así es el hermano menor de los Félix, que esta vez, sin embargo, de política cero, ni idea de lo que está pasando porque, como lo dijo en la nota “estoy totalmente afuera, de la rosca; he estado apuntalando la gestión, solamente”.

Por último, exclamó que “ojalá la situación económica mejore, y ojalá todo el paso por la pandemia nos haya servido para tomar conciencia de la necesidad de construir una sociedad mejor”.

Te Puede Interesar