Un bebé de 8 meses debió ser trasladado de urgencia durante la madrugada tras sufrir una intoxicación por monóxido de carbono en una vivienda de Las Heras. El episodio se produjo mientras la familia utilizaba un brasero para calefaccionarse.
El episodio ocurrió durante la madrugada, cuando la familia utilizaba un brasero para calefaccionar la vivienda. El menor fue asistido en el Hospital Carrillo.
Un bebé de 8 meses debió ser trasladado de urgencia durante la madrugada tras sufrir una intoxicación por monóxido de carbono en una vivienda de Las Heras. El episodio se produjo mientras la familia utilizaba un brasero para calefaccionarse.
El hecho ocurrió cerca de la 01:10, en una casa ubicada sobre calle Rioja al 4735. Según la información policial, la situación se desencadenó tras un llamado a la línea de emergencias realizado por la madre del menor, quien alertó que tanto ella como el bebé comenzaron a sentirse mal.
De acuerdo con el reporte oficial, la familia advirtió que el brasero emitía humo, por lo que decidieron retirarlo hacia el exterior de la vivienda. Sin embargo, minutos después, el menor presentó vómitos y signos de descompensación, lo que generó preocupación inmediata y motivó la solicitud de asistencia médica urgente.
Al lugar arribó personal del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC), que brindó las primeras atenciones y dispuso el traslado del bebé al Hospital Carrillo. En el centro asistencial, los profesionales confirmaron un cuadro compatible con intoxicación con monóxido de carbono, por lo que se le suministró oxígeno como parte del tratamiento inicial.
Fuentes médicas informaron que el bebé quedó en observación hasta cerca de las 11 de la mañana del lunes, cuando fue dado de alta. Los padres, por otro lado, continúan internados mientras se evalúa su evolución clínica.
El caso de Las Heras vuelve a poner sobre la mesa los riesgos del uso de braseros y sistemas de calefacción inadecuados, especialmente durante los días de bajas temperaturas.
El monóxido de carbono es un gas incoloro, inodoro y altamente tóxico que se genera por la combustión incompleta de materiales que contienen carbono, como gas, leña, carbón o kerosene.
En la provincia de Mendoza, la tasa de intoxicaciones pasó de 6,21 casos cada 100.000 habitantes en 2022 a 9,63 en 2025, lo que refuerza la necesidad de sostener campañas de prevención y reforzar los controles.

