La interna dentro del radicalismo se pone más caliente y cada vez se nota más la división de los bandos dentro del partido. La última disputa entre el sector del diputado nacional electo Julio Cobos y el de Ernesto Sanz se conoció esta semana cuando el ex vicepresidente se quedó sin la presidencia del bloque y el lugar quedó ocupado por el cordobés Mario Negri.
A Cobos este ninguneo no le cayó nada bien y esta mañana brindó una conferencia de prensa donde manifestó su desilusión con la conducción del partido y por no haber sido consultado a la hora de definir las autoridades partidarias.
Por un lado dejó en claro que no romperá con el bloque pero descartó totalmente ocupar la vicepresidencia segunda de la Cámara de Diputados. Nuestro partido que siempre ha velado por el equilibrio institucional de poderes, criticando duramente el kirchnerismo por la concentración que realiza, y ahora nos encontramos con un partido que hace lo mismo, disparó Cobos.
Lo cierto es que esta mañana se mostró muy molesto, sobre todo porque no siente el apoyo de la estructura partidaria y no hay que olvidarse que en el 2015 puede ser uno de los posibles aspirantes a la presidencia, mientras que su rival Sanz también tiene las mismas intenciones. Voy a tener que luchar contra todos porque la estructura partidaria apoya a otro candidato. El radicalismo tiene que ser neutral, indicó.
Una línea interna arrasa con todos los cargos y después pretende sumar la adhesión de parte de nosotros, añadió el ex vicepresidente.
A pesar del enojo, el radical mendocino quiere lograr el equilibrio dentro del partido y habló de la necesidad de conformar una pluralidad en los distintos espacios políticos. Pensando en el futuro se refirió a la construcción de un espacio más amplio que el radicalismo en el 2015.