La banda liderada por Juan Piti Fernández volvió a subirse al Auditorio Bustelo donde puso a sonar lo mejor de su rock junto a más de dos mil seguidores. Abrió la noche La gran piñata, oriunda también de Buenos Aires.
El año pasado Mendoza estuvo en la hoja de ruta de Las Pastillas del Abuelo en varias oportunidades y siempre con una convocatoria en aumento. El motivo de la gira de entonces eran los festejos por la década de la banda por lo que en el recital del mes de octubre no faltó nada para que el rock se celebrara como su mística lo anuncia: banderas, cánticos, pogo y un repaso de lo mejor del cancionero de la formación. Tan bien la pasó la comunidad pastillera que el grupo regresó en diciembre para coronar una nueva fecha con la presencia de El Bordo incluida.
Con esta buena racha en suelo local, el regreso en este 2013 era inminente y así fue. Piti Fernández y su tropilla volvió a elegir este viernes el auditorio Ángel Bustelo como punto de encuentro y una vez más los músicos redoblaron la apuesta convocando a unos 2500 seguidores pastilleros que hicieron que el show fuera un acontecimiento masivo.
La presentación contó en su antesala con el recital de La gran piñata, formación oriunda también de Buenos Aires. Ellos fueron los encargados de calentar el ambiente rockero y la gente respondió a tono. Gracias. Ustedes los recibieron cantando las canciones. Y gracias a ellos porque también nos reflejan un pasado nuestro, dijo el posicionado líder de Las Pastillas sobre la banda invitada.
"La gran piñata", teloneros del recital de Las Pastillas del Abuelo en Mendoza.
Luego vino el verdadero festejo, porque Las Pastillas del Abuelo, se formaron en el mes de noviembre y recordando aquel suceso del 2002 sus fieles seguidores ya tienen la costumbre de preparar algún agasajo para la ocasión. Con una movida que surgió hace días por las redes sociales, se consiguió recaudar un fondo común para comprar cientos de globos de colores que la multitud soltó casi al final de la noche convirtiendo la sala en una postal de cumpleaños que el grupo agradeció.
Una vez más la banda porteña vuelve a marcar presencia en suelo local.
Todo es parte del ritual que cada banda sabe forjar en su camino y que hace más rico el folklore del rock. Ellos por su lado se ofrecieron musicalmente implacables, mientras la lista de temas trajo canciones del último disco Desafíos como: Loco, no discrimines segundo track de la noche, Lo que no se ve, Fuerza, locura y libertad, Viejo Karma y Ojos de dragón que cerró el recital. También sonaron varios temas de los primeros años de Las Pastillas del Abuelo como Vuelta de tuerca, Enano que incluyó un flash back ricotero con las estrofas de "La Parabellum del Buen Psicópata" y, Mi viejo. Esta vez la propuesta dejó afuera los clásicos Skalipso y Lo más fino.
Más de 2500 seguidores reunió el recital en el auditorio Ángel Bustelo.
Mezcla justa entre el rock, el candombe, la chacarera, el jazz y el reggae los gestores del disco Por colectora, han sabido construir una buena fórmula dentro del escenario del rock nacional actual. Donde las letras de las canciones, sean quizás, su principal arma de impregnación en una juventud que necesita escuchar una buena dosis de mensajes coherentes y constructivos. En Mendoza la banda de Piti Fernández juega de local y es probable que el Bustelo le esté quedando chico.