Un Teatro Independencia colmado aclamó de pié el concierto acústico que desplegó la dupla integrada por Charo Bogarín y Diego Pérez. Una energía ancestral se apoderó del ambiente y trajo canciones inolvidables.
En tiempos necesarios de despertar y reivindicar el orgullo por nuestros pueblos originarios, Tonolec, hace un su rescate musical una entrega valiosa. Es por esto que escucharlos no es simplemente un goce artístico sino también la posibilidad de cruzar ese puente que nos acerca y revela la cultura nativa.
Diego Pérez y Charo Bogarín, la dupla que nos trae desde el norte los sonidos de los pueblos originarios.
Este viernes la dupla de Charo Bogarín y Diego Pérez, dejó de lado ese toque electrónico y característico de su génesis para presentarse en el Teatro Independencia en formato acústico. En compañía de seis excelentes músicos el dúo de los pagos de la ciudad de Resistencia emprendió un viaje musical de sonidos autóctonos y lenguaje ancestral.
Una sala colmada se maravilló con la voz de Charo, que con una fina estampa de estética étnica derrochó escenario y talento. El cantar, el tocar (novique, charango y bombo) o el hablar en ella es solemne y teatral y fue con este modo de actuar cautivante que introdujo a todos en una atrapante ceremonia. Su compañero de ruta hizo lo suyo ejecutando la guitarra y el piano.
Esta vez la dupla se presentó en la provincia en formato acústico.
Con cuidados arreglos andinos el recorrido regaló la vibración de varias de las canciones contenidas en los tres discos editados del dúo como Techo de paja o Llora tus penas, dedicada a todas las mujeres presentes e inspirada en la fuerza y resistencia de la madre de Charo quien tuvo que sobreponerse a la ausencia de su marido desaparecido en la última dictadura militar.
Siempre con esta necesidad de expresarse a través de cantos tradicionales de la comunidad Qom y propios, la noche también se movilizó con La cazadora, El rito (que en lenguaje Toba habla acerca del acto de levantarse cada mañana y lavarse la cara para comenzar el reto de cada día) y Canto de cuna; entre otras canciones.
El concierto también sorprendió con dos estrenos del próximo y cuarto álbum del dúo, que según comentó Charo a la gente, es un trabajo atravesado troncalmente por el intercambio musical y cultural que ambos hicieron el último verano con varias aldeas mbya Guaraní en Misiones. Allí, a diferencia de los Qom, son los niños los encargados de perpetuar los antiguos cantos.
Fueron los aplausos retumbado en el espacio teatral lo que terminó de sellar una gran noche que el público mendocino ovacionó de pié. La próxima visita de Tonolec a la provincia se producirá el año que viene con nuevo álbum y será una cita que como ésta, no habrá que perderse.