La diferencia ya estaba clara en la previa. De un lado, el campeón africano, con futbolistas diseminados en toda Europa. Del otro, el campeón de Oceanía, con sólo un jugador profesional en sus filas y con la ilusión de marcar, al menos, un gol en el torneo. Por eso, no sorprendió el resultado final: Nigeria no perdonó a Tahití y le ganó por 6-1, en la primera fecha de la Copa Confederaciones, que empezó el sábado.
28 de julio de 2026

