Es habitual que esta comida no se realice ya sea por hábito o porque en su horario se está a full en el trabajo o coincide con el horario de viaje. ¡No merendar no es una opción!, ya que sin combustible de buena calidad, el organismo se encargará de destruir la masa muscular para obtener una fuente de energía alternativa, lo cual es similar a usar los muebles para prender el fuego para el asado. Así que si en el momento de realizar esta ingesta no estás en tu casa, buscá la opción para merendar en el trabajo: quizás disponés de heladera para guardar productos frescos (o llevarte un bolsito térmico que conserve fresco, por ejemplo, un sándwich), o bien podés dejar algunos alimentos no perecederos en tu armario o escritorio, y si no, comprá en el kiosco los alimentos que formarán parte de tu merienda.
20 de mayo de 2026


