jueves 11 ago 2022
Entrevista

Luciano Supervielle: entre lo real y lo imaginario

El músico uruguayo pisa suelo mendocino para presentar “Reviere”. Secundado por el colectivo bajofondero mostrará un trabajo más pianístico que electrónico donde la premisa es la búsqueda de un sonido propio.

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6 de agosto de 2011 - 14:48

“Hace mucho que no nos identificamos con la etiqueta del tango electrónico”, dice Luciano Superville y deja en claro que el sonido rioplatense de Bajofondo es la búsqueda constante de nuevos estilos.

Abrir el espectro y renovarse todo el tiempo. Este es el norte que moviliza al músico y compositor Uruguayo que esta noche pisará el escenario del Teatro Plaza para presentar “Reviere”, su segunda propuesta discográfica como solista. Aunque siempre bajo el fluido complemento del colectivo bajofondero del que forma parte.

Un disco que surgió de la energía intimista de un concierto en vivo y que luego se trasladó al estudio para terminar de crear ese puente “entre lo real y lo imaginario”. Un propuesta de impronta más acústica que deja al margen la computadora y se acerca al piano. Si en su trabajo anterior Piazzolla marcó la aspiración, ahora lo hace Charly con una versión en francés de su tema “No soy un extraño”, además de aflorar reminiscencias de la música clásica y de artistas franceses.

 
- ¿Cuál es la propuesta de este segundo trabajo discográfico?

- La propuesta de este nuevo disco es seguir con la búsqueda de Bajofondo de seguir encontrando un sonido propio. Nuevos caminos, nuevos estilos dentro de un sonido que tenga mucho de identidad. En este caso la idea es la de ir a un sonido más acústico, dejando de lado la computadora, toda la electrónica. Es un disco que está basado en toda una serie de shows en vivo que grabamos. Luego ese material lo volvimos a trabajar en estudio, entonces el resultado es una música que no se sabe bien cuándo pertenece a un show en vivo o cuando pertenece a lo trabajado en estudio. De ahí viene el sentido del nombre “rêveire”, que en español quiere decir ensoñación. Un poco haciendo alusión a esa dualidad que existe, lo real y lo más imaginario.

- ¿Cómo fue el proceso del vivo al estudio?

- Es un concierto que lo hicimos en una sala muy chiquita, para 250 personas, donde la banda estábamos en el centro. La gente alrededor muy cerca nuestro generaron un clima súper íntimo. Creo que un poco la idea de este disco es rescatar esa energía, ese ambiente generado por las características de esa sala. Y después trabajarlo un poco en estudio para llevarlo después a un lugar más imaginario.

- ¿Por qué la elección de “rêveire”, para el nombre del disco?

- La elección del nombre además de hacer referencia a la ensoñación, esa dualidad que existe, entre el vivo y el estudio, entre lo real y lo imaginario, también hace referencia al título de una la pieza de un pianista, Claude Debussy, pianista francés del periodo impresionista. Dentro del impresionismo en la pintura una de las premisas era la de no intentar un objeto en sí mismo sino la luz reflejada en un objeto en un instante preciso. Esa es un poco mi manera de explicar lo que es este disco. Haciendo referencia a la música no se trata de hacer un disco en vivo sino de reflejar la energía de ese show sobre el cual está basado el disco. Llevarlo a un lugar más luminoso, como a través de un prisma si se quiere. Esa es un poco la comparación con el impresionismo.

- ¿Este trabajo se aparta del género tango electrónico que supo instalar Bajofondo?

- Sí, ya con Bajofondo hace varios años que nos venimos ampliando en el espectro de estilos. Si bien el primer disco estuvo basado en visitar el tango desde cosas que tienen que ver más con la música electrónica, eso se ha ido ampliando bastante. En el disco “Mardulce” aparecen ya muchos otros elementos como el rock, el folklore, el candombe. Es como que con Bajofondo hemos ido con esta necesidad de ir buscando nuevos sonidos, de ir renovándonos todo el tiempo. Hace tiempo que no nos identificamos mucho con la etiqueta del tango electrónico. En este disco en particular creo que todavía es más evidente.

- ¿Cómo surgió la idea de versionar "No soy un extraño" de Charly en francés?

- Charly es una influencia grande dentro de mi formación musical, sobre todo su época de los 80. Me parecía interesante hacer un cruce de influencias con otro gran artista que es una gran influencia para mí que es, Serge Gainsbourg, un cantante francés muy importante. Al hacer un disco tan pianístico como es este en el que dejo cien por ciento de lado la computadora, tengo que profundizarme en el piano, entonces aparecen estas influencias de artistas con los cuales aprendí a tocar el piano. También una influencia de la música clásica, aparece un poco de la música francesa.

- ¿Cómo comenzó tu acercamiento a la música?, ¿Quiénes actuaron en vos como una influencia?

- Desde siempre fui bastante amplio a nivel de influencias y gustos musicales. Si bien cada estilo maneja sus propios códigos, creo que todos los estilos musicales de una u de otra manera te pueden emocionar. En ese sentido por más opuestos que sean tienen algo en común, que tiene que ver con la emoción con la sensibilidad humana. Pura expresión. Hay músicas que son más diseñadas como para una pista de baile, pero hay que entender ese código y ese contexto para poder emocionarte con eso. Hay otras que van hacia un lado más intelectual que si no estás con un mínimo de información de que se trata esa música es difícil disfrutarla o entenderla. Pero yo siempre traté de tener una mente más abierta. Por más de que hay estilos que no me gustan particularmente, trato de ver el interés que puedan llegar a tener.

- ¿La innovación y la experimentación son dos ejes de trabajo a la hora de entender la música?

- En nuestro estilo sí, pero no es algo que tenga que ser necesario para un músico. Hay músicos que se dedican a cultivar la tradición o hacer cosas que tengan que ver más con la interpretación sin la inquietud de estar innovando y experimentando y también es súper valido. Cada expresión musical tiene su sentido y su razón de ser. Nuestro grupo Bajofondo y yo personalmente, tenemos entre nuestras prioridades el hecho de estar renovándonos todo el tiempo, de estar informados e ir escuchando las nuevas tendencias; pero no creo que tenga que ser una cosa que sea así para todos los músicos.

- Una de tus particularidades es la utilización del sampler fusionado con lo musical. ¿Tienen la función de expresar algo más?

- Es una técnica más. Es un instrumento más. Una herramienta creativa que te permite realizar algunas cosas. Creo que es importante ir integrando de apoco nuevos elementos y el sampler es uno más que funciona a la par del piano (en mi caso) y de las secuencias rítmicas, y que el resto de los instrumentos.

- ¿Te cabe alguna definición categórica como músico?

- No, porque ya te digo, esto de ir buscando nuevos sonidos e ir renovándonos implica ir generando nuevas situaciones de trabajo, ir tratando de ampliar las limitaciones. Por ejemplo, en este nuevo disco canto una canción, que no soy cantante, pero me parece que esta bueno para expresar algo más que tenga que ver conmigo. Quizá el lugar donde me sienta mas cómodo sea componiendo, pero tocar en vivo también tiene todo su arte. Si se quiere, es una obra en sí misma el hecho de estar tocando en vivo y presentando un show; y también me siento muy cómodo con eso. Es como que cada una de las ramas dentro de la actividad musical tiene su propio interés y sus cosas interesantes para expresar.

Luciano Supervielle se presentará esta noche en el Teatro Plaza, Colón 27 de Godoy Cruz, con lo mejor de su segundo disco y con un recorrido por los éxitos de Bajofondo. Las entradas se pueden adquirir en la noletería del teatro a un costo de 140, 120 y 90 pesos.

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