El "famoso" Banco Credit Suisse abrió y ocultó cuentas a delincuentes, dictadores, criminales y políticos corruptos y sacó provecho de tales acciones financieras.
El "famoso" Banco Credit Suisse abrió y ocultó cuentas a delincuentes, dictadores, criminales y políticos corruptos y sacó provecho de tales acciones financieras.
Así lo revela una investigación periodística, que publica sobre la conducta del segundo banco más grande de Suiza y uno de los que más prestigio institucional tiene en el mundo.
Esta entidad creó y ocultó, por décadas fortunas, las fortunas de peligrosas personas ligadas a la corrupción y al crimen organizado. Como ejemplo, el Banco Credit Suisse creó cuentas de venezolanos vinculados al saqueo de Petróleos de Venezuela. La investigación también nombra a los hijos del expresidente egipcio Hosni Mubarak, o al rey Abdulá II de Jordania.
Otros clientes del banco fueron empresarios condenados y también violadores de los derechos humanos, con cuentas bancarias por un valor conjunto de unos 100.000 millones de dólares.
La entidad ha respondido: "Credit Suisse rechazó enérgicamente las acusaciones alegando que se basan en información parcial, inexacta o sacada de contexto". Según el banco, "cerca del 90% de dichas cuentas están cerradas o en proceso de cierre".
La pesquisa periodística ha sido bautizada como los "Secretos Suizos" y se publicó por un consorcio de casi 50 medios, que incluye al New York Times, Le Monde o The Guardian coordinados por la organización "Proyecto de denuncia de la corrupción y el crimen organizado".

