El presidente de Estados Unidos, Donald Trump anunció este jueves la extensión por tres semanas del alto el fuego entre Israel y Líbano, en un nuevo intento por desescalar uno de los focos más sensibles del conflicto en Medio Oriente.
El presidente de EE.UU. confirmó la prórroga del alto el fuego y abrió la puerta a una cumbre con Netanyahu y Aoun, líderes de ambos países.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump anunció este jueves la extensión por tres semanas del alto el fuego entre Israel y Líbano, en un nuevo intento por desescalar uno de los focos más sensibles del conflicto en Medio Oriente.
La decisión se conoció tras una reunión en la Casa Blanca con representantes de ambos países, donde, según el mandatario, el encuentro fue “muy positivo” y permitió consolidar la continuidad de la tregua vigente desde mediados de abril.
El alto el fuego, que inicialmente había sido pactado por diez días, se mantendrá ahora hasta mediados de mayo, con el objetivo de abrir una ventana de negociación hacia un acuerdo más duradero.
Desde Washington aseguraron además que trabajarán junto a Beirut para fortalecer su capacidad de defensa frente a Hezbollah, en línea con uno de los principales reclamos del gobierno israelí.
En ese sentido, Trump también adelantó que espera recibir próximamente al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y al presidente libanés, Joseph Aoun, en lo que podría convertirse en una instancia clave para avanzar en un acuerdo político más amplio.
Las conversaciones recientes representan un hecho poco habitual en la región, ya que se trata de contactos directos entre Israel y Líbano, algo que no ocurría desde hace décadas.
Sin embargo, el proceso enfrenta fuertes obstáculos. El grupo Hezbollah, respaldado por Irán, rechazó los acuerdos y se opone a cualquier negociación directa, lo que complica seriamente la posibilidad de un entendimiento definitivo.
A esto se suman las condiciones planteadas por el gobierno libanés, que exige la retirada total de las tropas israelíes del sur del país como requisito para avanzar hacia un acuerdo permanente.
La tregua se da en el marco de una escalada regional más amplia, vinculada al conflicto entre Israel e Irán, que en los últimos meses derivó en bombardeos, ataques con drones y enfrentamientos en la frontera norte israelí.
El impacto humanitario también es significativo: el último conflicto dejó miles de muertos en Líbano y más de un millón de desplazados, en un escenario que sigue siendo altamente inestable.
En paralelo, el contexto internacional también refleja la tensión: el precio del petróleo Brent volvió a subir y se ubica en torno a los 107 dólares por barril, impulsado por la incertidumbre en la región y el bloqueo en el estrecho de Ormuz.
Por ahora, la extensión del alto el fuego abre una tregua frágil pero clave, que podría definir si el conflicto entra en una etapa de negociación o vuelve a escalar en las próximas semanas.
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