La investigación no se detiene para dar con el autor del robo que terminó en el homicidio de Luis Alberto Reymond (58), el chapista y mecánico que fue arrastrado cuando se colgó a la puerta de su camioneta para que no se la robara. El vehículo no aparece y es una de las claves para esclarecer el hecho.
El robo del vehículo era investigado por el fiscal Gustavo Fehlamann pero luego, con la muerte de la víctima, la causa pasó a la Fiscalía de Homicidios, a cargo de Andrea Lazo. La víctima murió producto de las múltiples lesiones que sufrió en la cabeza cuando fue arrastrado cuando intentó, sin lograrlo, evitar el robo de su camioneta, una Chevrolet Montana.
La pick up la utilizaba para trabajar en su casa de calle Lisandro de la Torre y Sargento Cabral, lugar donde el martes por la noche sufrió el robo y posterior lesiones mortales.
La investigación está direccionada a encontrar el vehículo, el cual continúa sin aparecer a pesar de diferentes medidas que se han desarrollados. De labores practicadas por los investigadores surgieron nombres del supuesto malviviente que lo sustrajo pero, hasta el momento, no se produjeron detenciones.
Tampoco surgieron grandes avances del análisis de las cámaras de seguridad porque sólo podrían aportar datos del rodado, los cuales ya se conocían. Y no aportaron mucho más acerca de la identidad del supuesto autor.
Por ese motivo es que intensificaron las tareas para poder dar con la camioneta y poder sacar más información para encaminar el expediente. También es de importancia que aparezcan testigos o personas que puedan aportar información y que se presenten para declarar ante la Justicia.
Un individuo le consultó sobre el costo de un supuesto arreglo de vehículo pero a los pocos segundos intentó robarle su camioneta, una Chevrolet Montana que la víctima había dejado estacionada y con las llaves colocadas en la calle.
Ante esto, Reymond forcejeó con el ladrón y producto de esa disputa quedó colgando del coche cuando el delincuente aceleró para escapar.
Las pericias indicaron que la víctima fue arrastrada por unos 40 metros, en tanto que se cree que el ladrón dirigió el coche hacia otro vehículo que estaba estacionado para provocar un choqu e y así poder concluir la huida.
Ese impacto provocó que Reymond sufriera un traumatismo de cráneo grave, que le generó pérdida de masa encefálica. El jueves por la tarde la víctima dejó de existir producto de las lesiones.
El caso está calificado como homicidio en ocasión de robo, delito que prevé una pena de 10 a 25 años de cárcel.