Luego de que el Congreso nacional sancionara la ley de etiquetado frontal en alimentos, con la finalidad de dotar de mayor información a los consumidores sobre los excesos de nutrientes críticos (azúcares, sodio, grasas, etc.) en los productos a la venta, la Legislatura mendocina avanza en un proyecto de ley que obligue a comercios y carnicerías a exhibir un cartel que advierta sobre la exigencia de que la carne debe ser molida a la vista del cliente.
El anuncio deberá ser exhibido, en un espacio claramente visible, en todos los establecimientos que no cuenten con autorización estatal para el picado o triturado de carne fresca fuera de la vista del interesado. El contenido de la leyenda puntualmente será: "Prohibida la exhibición de carne picada. Exija que la carne sea molida a la vista y al momento de ser adquirida".
El objetivo de la iniciativa -autoría de la diputada Paola Calle (Frente de Todos), es prevenir las enfermedades transmitidas por los alimentos (ETA) de alto impacto sanitario, tales como el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), triquinosis, salmonelosis, entre otras.
La preparación y manipulación de los alimentos son factores claves en el desarrollo de las ETA. En el caso de la carne molida/picada, la posibilidad de contaminación con la bacteria del SUH se acrecienta, ya que se pega a la superficie de la carne y al momento del triturado el microorganismo se introduce en el producto, dificultando su destrucción durante la cocción. Mucho más cuando los negocios disponen en recipientes -generalmente a temperatura ambiente o no adecuada- los cortes que luego utilizarán para moler.
La diputada Paola Calle, autora del proyecto (Foto: Prensa Frente de Todos)
"Consideramos de vital importancia concientizar sobre el riesgo potencial de contraer enfermedades asociadas al agente etiológico STEC, entre ellas el SUH, que afecta principalmente a niños, ancianos y mujeres embarazadas. Sus consecuencias pueden ser severas, dejando secuelas o incluso hasta provocando la muerte", advirtió la legisladora sanrafaelina.
Durante el tratamiento en la comisión de Salud Pública de la cámara baja, el titular del área de higiene alimenticia de la Provincia, Daniel Rabino, valoró "el espíritu" de la propuesta e hizo hincapié en la toma (y creación) de conciencia no sólo del consumidor, sino también del comerciante. Sin embargo, alertó respecto a la factibilidad de aplicar la norma. Por ello, reparó en la importancia de la reglamentación para definir las sanciones por incumplimiento y cómo se llevará adelante el control.
En tanto, en ese espacio se abordó la necesidad de agregar a la ley las últimas actualizaciones (de agosto pasado) en el Código Alimentario Argentino respecto a la carne molida, que en su empaquetado deberá llevar un rótulo con información respecto al tratamiento de cocción a la que debe ser sometida (temperatura, tiempo, métodos y otros).
En su artículo cuarto, el proyecto de Calle invita a los municipios a adherir a ley. Este punto fue marcado como fundamental por Rabino, quien destacó que las habilitaciones comerciales corren en gran parte por el lado de las comunas, además de ser imprescindibles a la hora de la inspección.