"Hemos podido llegar a buen puerto en el difícil proceso de convertir a IMPSA en una empresa estratégica y hacer este relanzamiento. En los próximos días estaremos en Mendoza para recorrer la empresa, conocer a todas las autoridades y formalizar esta nueva etapa. El presidente (Alberto) Fernández ya me dio su palabra para conocer de cerca su cadena de valor". Con estas palabras, además de anunciar la capitalización del Estado nacional a Impsa, el ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas confirmó hoy que el primer mandatario argentino volverá a la provincia.
Si bien no se especificó cuándo se concretaría el encuentro, la idea es "poner en función las nuevas autoridades capitalizadas y allí se dará una nueva reunión de trabajo para avanzar", detalló, por su parte, el ministro de Economía y Energía local, Enrique Vaquié.
Dentro de los vaivenes que ha sufrido la relación presidente/gobernador en un año y medio de mandato, por entonces había fuertes chispazos por ciertos temas puntuales, algunos de los cuales pudieron discutir en el viaje en Trafic que compartieron desde el aeropuerto El Plumerillo hasta la sede del INTA, en Luján de Cuyo.
Suarez y Fernández se vieron las caras (presencialmente) por última vez en marzo, en Luján de Cuyo (Foto: Cristian Lozano)
Tal como lo relatara el propio Suarez una vez que Fernández partió nuevamente a Buenos Aires, en la camioneta el presidente avaló la concreción de Portezuelo del Viento. "Está a favor; no puede un presidente estar en contra de una obra que genera energía para el país y un gran reservorio del agua", reflejó el mandatario en una rueda de prensa en el agasajo de Bodegas de Argentina.
En ese marco, también le habría recriminado la no invitación a su gira presidencial por Chile, donde lo acompañaron varios gobernadores. "Me dijo que llevó a los que pidieron ir y le respondí que de ese viaje me enteré por los diarios", reportó el mendocino. Aunque se anotó para una presunta misión a China de la cual le llegaron rumores, pero que hasta el momento no se concretó.
Sin embargo, la estadía de Alberto se llevó adelante en un contexto de cordialidad y buenos modos de ambos bandos. En sus discursos también se mostraron medidos. El presidente volvió a acuñar la analogía sobre el funcionamiento de una orquesta: "Si cada uno toca lo que quiere, es un ruido imposible. Que suene en armonía nos posibilitará lograr erradicar el hambre en la pobreza".
"La unidad es sinfónica, no es donde todos repiten y tocan el mismo instrumento", agregó, en relación a que esa convocatoria no significa generar "discursos únicos, sino respetarnos y ser respetuosos en el debate".
La visita de Fernández a la Coviar marcó el regreso de un presidente al evento tras diez años de ausencias (Foto: Cristian Lozano)
En el mismo sentido, Suarez llamó a lograr "un gran acuerdo nacional" entre los actores del sector público y el privado, a fin de terminar con la grieta. "Es momento de ir por los beneficios que sólo la unidad puede proveer, para tener un programa de desarrollo sostenido en el tiempo. No hablo de una unidad en el pensamiento. Hablo de unidad en los propósitos", señaló.
También aprovechó el espacio para invocar a otros dos puntos que lo enfrentaban con Casa Rosada: la distribución de los recursos nacionales a las provincias, y la administración de la pandemia de coronavirus en base al "equilibrio entre salud y economía".
Así las cosas, ¿la semana próxima? marcaría el reencuentro de ambos mandatarios en la provincia. En esta ocasión, para terminar de sellar una acción en la que sí estuvieron de acuerdo: la capitalización estatal de Impsa.