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Suarez defendió su propio rumbo para manejar la pandemia, cada vez más lejos de la Nación

El gobernador Rodolfo Suarez dio hoy su segundo discurso ante la Asamblea Legislativa, como ocurre cada año; y esta vez eligió un tono duro respecto a la Nación. Además de inaugurar el periodo ordinario de sesiones, hizo un balance de sus últimos meses de gestión y realizó algunos anuncios. Como no podía ser de otra manera, su intervención -que duró casi dos horas- se centró en este contexto inédito a nivel mundial marcado por el Covid-19 y defendió su manejo de la pandemia, diferenciándose cada vez más de la Nación, incluso lanzó duras críticas hacia la gestión de Alberto Fernández, en especial por la vacunación y la suspensión de clases.

Entre otros puntos, anunció que Mendoza adherirá al cronograma electoral que disponga la Nación para las Primarias, Abiertas Simultáneas y Obligatorias y las generales de medio término; confirmó que la megaobra de Portezuelo del Viento "sigue en pie" y llamó al diálogo a la oposición mendocina, minutos después de haberla acusada de "mezquina" por no acompañar el proyecto de reforma constitucional.

Suarez se refirió con un evidente malestar a la incorporación de Mendoza a la zona de "alarma" epidemiológica, lo que la incluiría en las restricciones más duras que anunció ayer el presidente. Y aclaró que la decisión de adherir o no a esto se tomará en una reunión que mantendrá con los intendentes en las próximas horas, tal como lo viene haciendo. Precisamente, les agradeció a los jefes comunales el diálogo.

El discurso de Suarez, que hasta ahora no ha podido hacerlo en condiciones "normales" ya que a los pocos meses de haber asumido su cargo se desató la pandemia, se centró en la situación epidemiológica y todo lo que implica. Una vez más hizo una férrea defensa de la presencialidad escolar y de su gestión de la pandemia, mostrando un distanciamiento cada vez mayor con el gobierno de Fernández. "Considero absurdo caer en esos sofismas vaporosos, tan de moda, que crean falsos antagonismos como cuidar la salud o la economía e, incluso más disparatado, como es pretender optar entre salud o educación", dijo en clara alusión a los lineamientos adoptados por el presidente.

"A nadie escapa el impacto sin precedentes que la pandemia está teniendo sobre nuestras vidas cuyo despliegue multidimensional abarca desde la salud física, emocional, económica de las personas hasta la situación financiera y operativa de los Estados", dijo Suarez para inaugurar su extenso discurso y que le sirvió de antesala para defender la apertura económica que tuvo Mendoza en esta pandemia.

Como se señaló, hizo una fuerte defensa de su manejo de la pandemia, sin lugar a la autocrítica: "Los procesos críticos demandan claridad en las prioridades. Mi gobierno las tiene". "En Mendoza hemos preferido seguir una estrategia sistémica que apunta a buscar equilibrios y debo decir que, hasta aquí, nos ha permitido proteger razonablemente la salud física y emocional de nuestra gente, reduciendo lo más posible el impacto en el funcionamiento de la provincia y la economía de las personas", agregó Suarez.

Aseguró que Mendoza (o sea, él), manejo la pandemia "con racionalidad" y disparó contra Alberto Fernández sin rodeos: "El gobierno nacional monopolizó desde el primer instante, impidiendo explícitamente la posibilidad de la intervención provincial y de los privados en la compra de la vacuna, aunque luego, motivados por el quiebre de expectativas que las mismas autoridades nacionales produjeron, han venido intentando desandar para cambiar en la opinión pública la carga de responsabilidad que les cabe en términos de gestión".

Paso seguido, defendió su propia actuación: "La campaña de vacunación, que conlleva una gran complejidad tanto operativa como logística por ser la más grande que ha vivido la provincia en su historia, se sigue desarrollando de forma justa, eficiente y ordenada" y agregó que la Nación no cumplió con los compromisos en cuanto a la cantidad de dosis prometidas.

El otro eje de las críticas fue la educación, de la cual Mendoza es partidaria de mantener la presencialidad y Alberto Fernández insiste en la necesidad de suspenderla por un tiempo. "En Mendoza la educación importa con hechos". "Es un sitio seguro y constituye una herramienta de equidad social indispensable, particularmente para los grupos más vulnerables, por eso debe estar abierta todo el tiempo que se pueda, de manera que el esfuerzo por mantener la presencialidad debe ocupar un lugar de prioridad excluyente en el diseño de cualquier estrategia epidemiológica", advirtió Suarez. "En Mendoza somos defensores de la presencialidad educativa".

En cuanto a la economía, también tuvo reparos con la Nación: "Las herramientas económicas que maneja una provincia son limitadas y eso hace que la suerte de Mendoza, en gran medida, esté atada al rumbo de la economía del País. Por eso, abogamos porque la Nación encare las reformas claves que se necesitan para restaurar la confianza, conseguir equilibrios presupuestarios, recuperar la moneda, crear lazos internacionales efectivos y mejorar las condiciones de equidad y seguridad jurídica", lanzó.

"Para reducir el impacto negativo de la quita de subsidios nacionales a las economías regionales que resultan en una suba tarifaria superior al 50%, Mendoza ha establecido un mecanismo de estabilización tarifaria eléctrica para establecimientos elaboradores de vino, sidra, secaderos, conserveras y frigoríficos. Se busca evitar picos de facturación durante el mayor consumo de energía y potencia, mediante la estabilización de facturas", fue otro de los pasajes en los que volvió a cuestionar las medidas dispuestas por el Gobierno Nacional.

Enojo con la oposición mendocina

Casi al final de su discurso, tuvo espacio para hablar de las fuerzas políticas locales opositoras, en especial el peronismo, a quienes atacó y calificó de "mezquinos" por no acompañar la reforma constitucional que el Gobierno impulsa.

"Una vez más hay que decir que no hay magia para ganarle a la pobreza, el Estado no es una fuente inagotable de recursos, se financia con el aporte de los contribuyentes y, por eso, las decisiones de cambio implican acuerdos de envergadura. Pero para alcanzar esos acuerdos de envergadura se necesita, antes que nada, acuerdo con la verdad. No se puede decir un día que se está de acuerdo con impulsar algo tan importante como una Reforma Constitucional y al otro día lo contrario. Tampoco se puede tener la mirada indolente de algunos actores de la sociedad civil, que a la hora de los debates preelectorales exigen certidumbres y luego, en vez de juzgar a los protagonistas por sus actos y reclamar coherencia entre lo que se dice y lo que sea hace, ignoran las definiciones con un controvertido silencio", disparó. 

"Cuando se vota en contra de la apertura de los debates esenciales, como el de una Reforma Institucional tan necesaria...No se vota en contra de un gobernador, ni de un gobierno circunstancial. Se vota en contra de las posibilidades de progreso de las mendocinas y los mendocinos", indicó

"El gesto más vulgar de demagogia, está en desvincular lo que comúnmente gusta ser definido como la agenda que le importa a la gente, de la discusión de los temas estructurales como la ampliación y diversificación de la matriz productiva, la reforma institucional, el congreso pedagógico y otras tantas discusiones de base que hemos impulsado para modernizar a Mendoza, frente a la mirada hasta aquí mezquina de una oposición que juega grotescamente a exigir una mejor realidad, pero obstruyendo sistemáticamente toda posibilidad de avanzar en el abordaje de los asuntos estructurales", cuestionó.

Y aseguró que la apertura de este debate "no admite más demoras ni excusas". 

Llamado al diálogo

Para cerrar su discurso, pidió abandonar la grieta  y "el destrato al que piensa distinto", algo que "le produce tanta decepción al ciudadano con la política". 

Y apeló a la necesidad de "establecer consensos sólidos, duraderos, enfocados en el bien común, naturalmente respetando ese gran ordenador que significa el voto de la ciudadanía a la hora de asignar roles". "Aún en la legítima competencia de intereses y comprometiendo una vez más a mi gobierno detrás del diálogo constructivo, les pido a todos hacer preponderar el carácter que le sirve a la gente".


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