El fiscal Jorge Calle, de la fiscalía de Delitos No Especializados, imputó este miércoles a la operadora del 911 que omitió el llamado de un vecino que alertaba una pelea en la casa donde finalmente fue asesinada Florencia Romano.
El fiscal Jorge Calle, de la fiscalía de Delitos No Especializados, imputó este miércoles a la operadora del 911 que omitió el llamado de un vecino que alertaba una pelea en la casa donde finalmente fue asesinada Florencia Romano.
El audio de la llamada al 911 que alertaba el ataque a Florencia.
La acusación sobre Soledad Herrera (40), fue por "abandono de persona en contexto de violencia de género en concurso ideal con incumplimiento de los deberes de funcionario público". Por esto arriesga una pena de hasta 15 años de cárcel.
El magistrado tomó esa decisión al analizar el audio de la llamada de un vecino, quien el sábado se comunicó con el 911 a las 18.58 para denunciar un caso de violencia de género en la casa de Pablo Arancibia, el principal acusado del femicidio de Florencia.
Avisaron al 911 sobre una pelea en la casa donde mataron a Florencia y no le dieron curso.
En la llamada, el hombre habla de una mujer que pide "auxilio", afirma que se escuchan gritos y sostiene que hay "una situación de violencia de género" en la vivienda. Sin embargo, al dar la dirección, la operadora afirma que esa ubicación no existe y decide cortar la comunicación.
La gravedad del accionar de la operadora fue más grave aún cuando en las pericias se determinó que el celular de Florencia fue apagado a las 19.17, es decir, 19 minutos luego de ese llamado.
En ese sentido, los abogados querellantes en la causa pidieron que "el hilo no se corte por lo más fino" y que se investigue a los supervisores de la operadora que omitió el llamado.
Femicidio de Florencia: qué pasó, cómo lo esclarecieron y las pruebas que hay en la causa.
Esta causa avanzará en forma paralela al expediente principal, donde se investiga el crimen y en el cual el principal sospechoso es Pablo Arancibia, quien está imputado por "femicidio", calificación que prevé como única pena posible la prisión perpetua.

