La justicia condenó a 3 años y 8 meses de cárcel a un joven de 20 años que atacó a tiros el kiosco de su barrio porque el dueño no le quiso vender debido a que el negocio estaba cerrado.
La justicia condenó a 3 años y 8 meses de cárcel a un joven de 20 años que atacó a tiros el kiosco de su barrio porque el dueño no le quiso vender debido a que el negocio estaba cerrado.
El fallo fue contra Matías David Pollarolo (20), quien fue sentenciado como autor de un "abuso de armas y una portación de arma de fuego".
Fue tras un juicio abreviado, en el que el acusado admitió su autoría en esos delitos. Cabe destacar que al ser detenido, el joven había sido señalado por una "tentativa de homicidio".
Pollarolo fue detenido el 11 de mayo de este año, luego de que la policía lo sorprendiera con un arma tumbera durante un patrullaje de rutina en el barrio Nueva Generación de Maipú, en zona de la triple frontera.
Al parecer el dueño del comercio había denunciado al joven por una serie de robos ocurridos en esos días.
El 10 de mayo, cerca de la medianoche, Pollarolo llegó al kiosco y el dueño cerró las puertas del comercio, asegurando que el local estaba cerrado.
El joven enfureció y sacó un arma de fuego, con la que disparó. El tiro dio en el marco de la puerta y de milagro no hirió a la víctima.
En un primer momento Pollarolo fue acusado de tentativa de homicidio pero por faltas de pruebas el expediente llegó a juicio bajo un "abuso de armas".
Aún sin tener antecedentes penales, la jueza Cristina Pietrasanta dictó la pena de 3 años y 8 meses con cumplimiento efectivo, por lo que el sospechoso deberá permanecer en la cárcel, por lo menos, hasta el 2022.
