En medio de un paro nacional, ATE protestó frente a la casa de Francisco Pérez
Manifestantes se trasladaron desde el nudo vial de Costanera y Vicente Zapata, donde cortaron el tránsito toda la mañana, hasta la casa del mandatario. Allí pegaron panfletos y advirtieron: "Con ATE no se jode".
Mientras a nivel nacional la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) realizó un paro, en Mendoza los afiliados al sindicato no sólo acataron la medida y se manifestaron en el ingreso a la Ciudad, sino que también escracharon al gobernador en su propia casa. A pesar de que éste está en Buenos Aires.
Fueron una cincuentena los trabajadores que pasado el mediodía fueron, de forma secreta, hasta el domicilio de Paco Pérez con el afán de manifestarse de cara a las paritarias que comenzarán el 23 del mes corriente.
La visita fue café express (duró menos de 10 minutos) pero no por eso tranquila: la vereda casa de mandatario ubicada en un barrio semiprivado de Luján de Cuyo quedó enchastrada con papeles pegados con engrudo y carteles clavados en el jardín.
Venimos hasta acá para advertir que no vamos a permitir que jueguen con nosotros, no queremos que sigan el camino de la Presidenta de clausurar las paritarias o fijar montos de incremento por decreto, destacó Raquel Blas, titular de ATE.
No vamos a aceptar una propuesta que no sea la que sirva para que los trabajadores puedan alcanzar la canasta básica, si tenemos que hacer esto todos los días y en la casa de todos los funcionarios, lo hacemos, destacó la dirigente gremial.
El mensaje quedó más que claro: con ATE no se jode, se podía leer en los carteles y era la frase que retumbaba entre los manifestantes, quienes se trasladaron en siete camionetas desde el nudo vial de Costanera y Vicente Zapata.
La manifestación en la casa del gobernador, que fue mantenida en hermetismo total hasta pocos minutos antes para evitar el cordón policial, se desarrolló, dentro de todo de forma normal, hasta que comenzaron a llegar estos vehículos e informaron la decisión de trasladarse.
Antes, durante toda la mañana el escueto número de manifestantes mantuvo cortes intermitentes en el ingreso a la Ciudad por el Acceso Este, donde se repartieron panfletos a los transeúntes y automovilistas que comparaban el bono de sueldo de los legisladores nacionales con los de los empleados municipales.
Esto no es una amenaza, una advertencia ni un apriete, simplemente le estamos mostrando al gobierno que tiene que abrir los ojos de una vez por todas y entender que la redistribución de la riqueza que tanto militan no es tal, los trabajadores estatales somos pobres, había asegurado Blas a SITIO ANDINO en el corte, minutos antes de tomar la decisión de ir a la casa de Pérez.
Recordamos que todas estas medidas se realizan unos 15 días antes de que comiencen las paritarias, donde los trabajadores pedirán un incremento mínimo del 35%.