La entrevista del día: Rolando López escribió "Hasta que vuelva a tenerte"
Es una novela que narra el drama de un padre separado de su hija por un proceso judicial y el lento camino por recuperarla. El periodista estuvo en SITIO ANDINO y nos habló sobre esta historia que llegó a él por encargo.
Un padre y una hija a la que no puede ver porque su mujer ha levantado contra él una denuncia falsa: abuso sexual hacia la menor, entre otras inculpaciones. Hasta que pueda demostrar su inocencia vivirá un calvario entre abogados, presentaciones judiciales, acoso psicológico y el tiempo de una vida normal que ya nadie le devolverá.
El argumento de la novela Hasta que vuelva a tenerte, del periodista y escritor mendocino Rolando López, se describe a grandes rasgos de esta manera. De reciente publicación, el libro se inició por encargo y terminó siendo una ficción basada en un hecho real. La crónica del conflicto de un hombre común, sin más voces que la del propio protagonista.
Durante el final de una entrevista que el autor mantuvo con SITIO ANDINO, contó que algunas personas que ya leyeron la obra se han referido a ella como angustiante, por su alto contenido dramático. Otros, en cambio, han hecho referencia a la agilidad del relato. López prefiere apropiarse de esto último y tomarlo como un halago. Porque un libro sólo cobrará sentido, si logra captar la atención del lector hasta el último capítulo.
Pero vayamos ahora al principio de la conversación.
- Rolando, ¿cuánto tiene la novela de real y cuánto de ficción?
- Tiene un 30% de ficción y 70% de cosas verídicas. Esto viene a colación de lo siguiente: Este libro inicialmente nace por encargo. Esta es una persona que yo había conocido en uno de los secundarios. Pasé por muchos y en uno de esos secundarios fui compañero del protagonista de esta historia. Entonces me ubica (es contador, gerente de una multinacional acá en Mendoza) y me convoca a donde trabajaba y me dice: Mirá lo que me pasó, mi ex mujer me ha denunciado por abuso sexual de nuestra hija, lo cual es mentira y yo estoy viviendo un infierno. Quiero escribir sobre lo que estoy viviendo ahora y como no estoy en condiciones anímicas ni emocionales de hacerlo, necesito alguien que lo haga.
Entonces nos empezamos a juntar todos los jueves a la mañana y él también me daba material documental del tema legal. Se suma eso, más la experiencia que él me cuenta. Pero también nos fuimos más atrás, en el sentido de que hablamos de su infancia, para poder presentar al personaje. Nadie sale de un día para otro de la nada. Las cosas ocurren como consecuencia. Y cuando se termina la obra rápidamente en seis meses entre abril y octubre del año 2010 a él no le gustó y prefirió no publicarla.
- ¿Y qué fue lo que no le gustó?
-No le gustó como quedaba él, me parece. Lo que pasa es que acá se desnudan de él aspectos que cualquiera puede tener y a este tipo no le gustaba verse así. Con las pequeñas miserias que todos tenemos. Y bueno, finalmente me dijo que prefería no publicarlo y me daba como libertad para que yo viera lo que pasaba con el libro ( ) Yo lo quería sacar porque me parecía que tenía muy buen formato. Lo que se modifica son todos los nombres y algunas situaciones puntuales para no mandar al frente a los verdaderos protagonistas. Que es lo que él me pide.
- ¿Qué te llevó a aceptar el trabajo?
- Primero el dinero porque era bastante. Este es el caso de un tipo de buena posición económica y gratis no lo iba hacer.
- Pero, ¿te atrajo la historia?
- Sí. Aparte lo tomé como un desafío. Hacía mucho que no tenía un trabajo de estas características. Y también para demostrarme si era capaz de llevarlo a cabo. Y bueno salió. Si está bueno o malo ya está.
- ¿Cómo trabajaste la psicología de los personajes, donde el protagonista se posiciona siempre desde la victimización y los demás son extremadamente malos?
- Eso es paulatinamente. En la medida en que vamos sumando entrevistas. A mí también me parecía raro que él hiciera solamente el papel de súper víctima. Es como que te cuesta creer, pero después hablando con jueces de Familia, abogados de familia, que no estuvieron involucrados ahí, te dicen que existen ese tipo de casos y que hay un montón.
La Justicia de Familia siempre está a favor de la mujer, porque en el 92% de los casos estas denuncias son verídicas. Pero hay un porcentaje que son inventadas solamente porque el marido la engañó, o para quedarse con la casa o destruir a tu pareja. Que es una locura, porque es el padre de tu hija en este caso.
Y en el perfil psicológico que vos me decís, está desde cómo se conocieron y fueron de novios. Y ahí es donde cuaja una especie de personalidad muy débil de parte de él que termina haciendo lo que ella quiere.
- Entonces el libro no nos lleva a develar culpable o inocente
- Para mí es una historia de una persona común y corriente en una situación que ocurre muy a menudo. Y lo que hace referencia es que nadie está exento de que un momento para otro tu vida cambie de un modo que vos no imaginabas. Una persona que no estaba acostumbrada a tratar con abogados ni con jueces. Es como que te ponen en una geografía nueva, inhóspita donde nunca te imaginaste que ibas a estar. En este caso pensá que la persona tenía dinero y contrató abogados caros que lo ayudaron, pero una persona común y corriente en muchos casos termina en tragedia, como un suicidio o cosas así.
- ¿Cuánto te tuviste que meter en el mundo judicial?
- Traté de no meterme tanto porque me parece que contamina. Terminás hablando en términos jurídicos que son un plomo. Sé que hay situaciones que solamente se pueden dar de ese modo y hay trascripciones de presentaciones judiciales que literalmente las pegué y copié. Pero como no es un libro destinado a los abogados ni a los jueces
- ¿Entonces no hay una crítica a la burocracia de la justicia ni a sus tiempos?
- No, porque es aburridísmo. La burocracia es aburrida. Creo que primero están los políticos y después los jueces en aburrimiento. Se hace tedioso. Entonces acá es explicarlo de una manera, valerse de la literatura, explicar esas cosas densas de modo más ameno.
- ¿Como periodista no te pasó eso de necesitar las dos versiones, esto de mostrar las dos caras del hecho y dejar que el lector decida?
- Este no es un libro periodístico.
- ¿Entonces no hay nada del periodista en el libro?
- Bueno sí, la prosa mía sí. Yo vengo del periodismo gráfico. Pero no me puse en esto... de acá voy a descubrir la verdad. Muy superficialmente, sólo los detalles que a mí me parecían. Y sobre todo mantener la historia, que es lo más jodido en este tipo de novelas. Retener la atención del lector.
- ¿Porqué la elección del título?, analizándolo uno podría pensar que hace referencia al menor como un objeto de posesión, donde queda atrapado en un conflicto que le es ajeno.
- El título no es mío, lo puso la editorial. Ahí yo no tenía mucho derecho a opinar, me dijeron que era ese. Pero sí, es verdad lo que decís, esto de tener, como un objeto. Por ahí la bajada te orienta un poco
Sobre el autor
Rolando López es mendocino, nació en el 1967 y desde chico supo que la mejor manera de expresarse era a través de la escritura. Con el tiempo se convirtió en un destacado periodista gráfico local.
Entre los libros que publicó se detallan: El libro de crónicas policiales Partes diarios (2000); Escritos documentales (2003); la novela Entrevista con el bandido (2006); Los que vienen y los que se van (2008) y Textos de periodismo para no morir en el bostezo (2009). Actualmente es editor de la sección Policiales del Diario Los Andes. Hasta que vuelva a tenerte, es su segunda novela y se puede conseguir en todas las librerías del país.