La crisis política y económica en Santa Rosa no se detiene. Pese a que el Concejo Deliberantes dictó una ordenanza por unanimidad para que el intendente, Sergio Salgado, se vea obligado a reabrir las puertas de la comuna, el jefe comunal no obedece y el edificio donde funciona el Ejecutivo departamental sigue cerrado.
Según informó Sitio Andino, durante la tarde de ayer los ediles (5 peronistas y 5 radicales) firmaron un decreto para pedir que el intendente vuelva a abrir las puertas de la comuna, las cuales cerró el último martes por la noche para no volver a abrir. Sin embargo, según pudo saber este medio, hasta el momento la resolución legislativa no ha sido cumplida.
Nos informan desde la municipalidad que las puertas siguen cerradas. Es una locura que Salgado no cumpla con lo que dice el concejo, pero lo más grave es que muchos ciudadanos necesitan hacer trámites urgente y no están logrando hacerlos, comentó la concejal Débora Quiroga (foto abajo), de Cambia Mendoza.
Por esta situación los concejales acudirán a la Fiscalía de Estado y a la Justicia ordinaria para que esos organismos le exijan al intendente por el normal funcionamiento del municipio. La Fiscalía de Estado tiene que hacer algo, porque se están vulnerando derechos esenciales de los vecinos, explicaron desde el parlamento de Santa Rosa.
Lo grave es que muchos vecinos no tiene cloacas o agua corriente y el municipio tiene que abastecerlos, pero no lo está haciendo. Sólo en las primeras horas de la mañana acudieron al Concejo 5 vecinos para saber cómo pueden conseguir algo tan básico como el agua, agregó Quiroga.
En un plano similar desde ATE la delegada Elda Herrero resaltó: Las puertas siguen cerradas, Salgado sigue sin cumplir nada, ni siquiera lo que le dicta el concejo por unanimidad.
En tanto, en la puerta de la comuna hay una tensa calma con unas 60 personas que están realizando una asamblea en la plaza departamental, ubicada frente a la comuna. Por estas horas las personas que permanecían encadenadas desde el último martes se han liberado, mientras que ya no se divisan gomas quemadas ni basura tirada.