En medio del conflicto en la Municipalidad de Santa Rosa donde los empleados que no cobran hace meses tiraron basura en el edificio comunal y piden la renuncia del intendente, Sergio Salgado, el Gobierno provincial encabezado por el ministro de Hacienda y Finanzas, Martín Kerchner, aclaró que "no intervendrán en Santa Rosa". En cambio, desde el Ejecutivo piden un plan de austeridad para evaluar una ayuda económica al departamento.
El Ejecutivo afirma que "no se van a meter en la vida democrática de un municipio" y a su vez le piden al intendente un plan económico de gobierno para saber cómo piensa salir de la crisis. En función de eso, decidir si los ayudan o no. "El intendente de Santa Rosa debe decir cuál es el plan para salir de la crisis y estamos esperando esa información", indicó Kerchner.
"No se está evaluando una intervención, no nos corresponde a nosotros hacerlo. En todo caso será el concejo deliberantes el que tenga que estudiarlo, ya que es el que representa al pueblo de Santa Rosa", señaló Kerchner (foto derecha).
Por otro lado, señaló que "el gobernador nos ha pedido que llevemos calma a los habitantes de Santa Rosa". Sin embargo, el propio funcionario de Hacienda destacó que no ayudarán al municipio si el jefe comunal no demuestra cómo saldrá de la crisis. "Es el único municipio con el que estamos totalmente al día y todos los intendentes tienen derecho a recibir lo que corresponde. Queremos saber si esto es algo pasajero o permanente", agregó.
Ante esto, Kerchner informó que durante la mañana su equipo, encabezado por Antonio Bizzotto, subsecretario de Hacienda, se reunió con representantes del Ejecutivo de Santa Rosa. En esa reunión desde le comuna pidieron puntualmente una ayuda económica (Sitio Andino pudo saber que se trata de un adelanto de coparticipación de $10 millones) y la respuesta del Ejecutivo fue igual de clara: sólo los ayudarán cuando muestren un plan de austeridad.
El conflicto llega a un punto que el Concejo no fue notificado sobre la decisión del mandatario Sergio Salgado, de cerrar las puertas de la municipalidad por decreto (foto izquierda) por no estar dadas las condiciones de seguridad para el personal del lugar, debido a que los empleados que protestan por la falta de pago de sus sueldos, han ingresado en varias oportunidades al edificio comunal.
Además, los ediles de ese departamento denunciaron al jefe comunal ante la Justicia.
De esta forma el Gobierno provincial le suelta la mano a Santa Rosa desde el punto de vista político y deja atada la posibilidad de ayuda económica a cambios en los números que maneja la comuna. "No puede ser que gasten $8 millones en la nómina salarial y reciban 4 por quincena en concepto de coparticipación", finalizaron.