"Relatos Salvajes": todo puede estallar en un segundo
Se estrena en 288 salas del país el renombrado filme de Damián Szifrón. Seis historias atravesadas por un mismo argumento y protagonizada por actores de la talla de Ricardo Darín, Darío Grandinetti y Leonardo Sbaraglia. Es la única película que renueva la cartelera.
Luego de un exitoso paso por el Festival de Cannes y que el estreno nacional se pospusiera debido a un reclamo gremial en los principales complejos, este jueves finalmente se proyectará en 288 salas del país el largometraje de Damián Szifrón: Relatos Salvajes.
"Relatos Salvajes", la película es protagonista absoluta de los estrenos de la semana.
Se trata de la vuelta del joven director a la pantalla grande después de 9 años, con una propuesta que de tan real perturba y con un reparto de actores de primera línea que encabeza Ricardo Darín, María Onetto, Darío Grandinetti, Omar Martínez, Leonardo Sbaraglia, Nancy Dupláa, Érica Rivas y Rita Cortese; entre otros. Sin dejar de lado la banda sonora que fue compuesta por Gustavo Santaolalla.
¿Pero qué es lo que hace de este largometraje algo especial o algo que realmente valga la pena pagar una costosa entrada al cine? En primera instancia, lo que resulta interesante es que no es una película pretenciosa, ni argumental ni estéticamente y, sin embargo, no tiene fisuras de ningún tipo. Como un largometraje que se inscribe dentro de los parámetros de lo comercial, propone un trabajo técnico de gran nivel y mantiene al espectador atento hasta el final, con una mezcla de sensaciones ambiguas que van de la diversión al espanto sin dar un segundo de tregua para procesar todo lo que se ve.
Es el tercer largometraje del joven director Damián Szifron.
Como literalmente lo anuncia el título, Relatos Salvajes, se trata de seis episodios individuales atravesados por un hilo temático común: que la violencia es inherente al ser humano y mucho más si está atravesada por una sociedad que puede impulsarnos hacia el abismo sin darnos cuenta. Un sistema perverso que nos atrapa y nos expone a situaciones que nos pueden hacer perder la cordura, dejando que los impulsos dominen nuestras acciones sin tomar dimensión de las consecuencias.
En este sentido, todo parece que está a punto de estallar y en algunos casos, sucede. Como en la historia de acción que protagoniza Leonardo Sbaraglia cuando conduce por una ruta de la provincia de Salta, donde reverdece el resentimiento de clase para provocar que dos completos desconocidos lleguen a una situación extrema. La actuación de Sbaraglia es una de las más disfrutables del filme y Szifrón despliega en este capítulo su gran arsenal de humor negro que lo caracteriza.
Ricardo Darín es quien se pone al frente del cuarto relato poniéndose en la piel de en un ingeniero que se encontrará con su lado más explosivo después que se desencadenen varias situaciones de la vida cotidiana. Aquí, el actor vuelve a proyectar carácter haciendo uso de su gran oficio y el director descomprime la tensión de su argumento transversal con un poco de justicia por mano propia.
Sin ampliar en demasía los ribetes del argumento para no opacar el efecto sorpresa determinante a la hora de ver una película, es importante decir que la idea motora se remarca de diversas perspectivas. Un extraño episodio en un avión (protagonizado por Grandinetti), una venganza esperada que transcurre en el parador de una ruta, el entretejido corrupto del que tiene dinero para arreglar las cosas y las locas ocurrencias de una novia despechada (con una actuación memorable de Érica Rivas), son las historias que terminan de conformar este plato fílmico inspirado en la vida misma.
Me parece que parte de la función artística y narrativa es tener una visión crítica de la realidad de un sistema socioeconómico que rige hoy en el mundo actual a la especie humana, dijo a la prensa el joven director acerca de la posibilidad de mostrar desde la ficción aspectos que le indignan de la sociedad.
En esta línea de pensamiento es que el creador de exitosas series de televisión como Los Simuladores y Dos hermanos, pone en primer plano con su tercer filme situaciones que invitan la reflexión y, que al mimso tiempo, abordan inteligentemente ciertos retratos de clase.
En cualquier caso, nada pasa indiferente para los ojos del espectador y ahí radica el gran atractivo de Relatos Salvajes. Un logrado llamado de atención que al mismo tiempo propone entretenimiento y una buena cantidad de humor macabro. Ese con el que disfruta jugar Szifrón desde hace tiempo y que hace de sus propuestas algo único. Después, quedará en el gusto y la identificación de cada uno, elegir la historia que más le atrapó.
Tampoco es un dato menor para la industria cinematográfica nacional consignar que luego del estreno en la Argetina - que ya anticipa un éxito de taquilla - la película llegará a varios países de Latinoamérica y de Europa. El 21 de agosto será el turno de Chile, Perú y Uruguay. El 5 de septiembre en Venezuela, 9 de octubre en Colombia, 23 de octubre en Brasil, 30 octubre en Panamá y 4 de diciembre en México. Mientras que en el Viejo Continente el estreno se producirá 17 de octubre en España y el 15 de enero de 2015 en Francia.