Volvió a la Argentina una de las joyas favoritas de Eva Perón: el famoso broche que recrea la bandera argentina con zafiros y diamantes que Madonna y Susana Giménezintentaron sin éxito comprar hace 15 años por casi un millón de dólares.
Volvió a la Argentina una de las joyas favoritas de Eva Perón: el famoso broche que recrea la bandera argentina con zafiros y diamantes que Madonna y Susana Giménezintentaron sin éxito comprar hace 15 años por casi un millón de dólares.

Si bien no evitan prestarse a producciones en revistas que los muestran en las lujosas mansiones y estancias que poseen desparramadas por todo el país, el matrimonio Garfunkel se niega a dar detalles de la compra del broche de Eva Perón.

La gran pregunta es cómo llegó a sus manos. En octubre del año pasado, el broche llamado Sol de Mayo y creado por Van Cleef & Arpels fue parte de una subasta de Christies en Nueva York. Fue promocionada como una de las Magnificent Jewels joyas magníficas que destacó la casa de remates millonarios en su catálogo, en el que incluyó elvalor histórico de la pieza y la exquisita técnica con la que fue armada para simular el flamear de la bandera argentina sin que se perciban los engarces. Toda una obra de arte.
Era la segunda vez que Christies vendía ese artículo. En abril de 1998, lo entregó a cambio de US$ 992.500 en un remate del que participó, sin éxito, la conductora Susana Giménez, quien en persona llegó a su última oferta con US$ 900.000 y quedó en el camino. En aquel momento, trascendió que el comprador fue el sultán de Brunei.
Pero las segundas vueltas hacen que el valor de las joyas se ajuste, a la baja.
El 15 de octubre del año pasado, un coleccionista argentino adquirió el broche de Eva Perón por US$ 461.000″, informó formalmente Christies tras el remate. Con ese medio millón de dólares, Garfunkel logró volver a traer al país la joya y sorprender a su esposa la mañana de su cumpleaños.
En la casa del barrio de Belgrano en la que viven, se lo entregó en una caja y le contó toda la historia. Evita usó ese broche en numerosos actos públicos, entre ellos, la jura de la Constitución de 1949, que posibilitó la reelección de Juan Domingo Perón y el voto femenino. La joya resaltaba en los típicos y discretos trajes sastre por los que se reconoce mundialmente a Evita.
En el voluptuoso pecho de Vanucci, el prendedor de la bandera argentina y reliquia histórica luce diferente que en el de la abanderada de los humildes. Pero Garfunkel cree que es pocopara demostrar su incondicionalidad con la mujer que asegura salvó mi vida después del accidente que sufrió en una ruta de la Patagonia, la 237.
Hoy, Vanucci espera el segundo hijo de Garfunkel. El primer fruto de la pareja, Indiana (1), llegó luego de varios intentos con finales infelices y muchas episodios de tristeza. Por eso, significa tanto para la pareja que se consolidó y formalizó cuando la modelo encaró su conversión al judaísmo. Algo necesario.
Fuente: Exitoina

